La cruzada del cruzado

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El ligamento cruzado anterior (LCA) de la rodilla es el ligamento más famoso del cuerpo humano. Es la lesión más temida por los futbolistas y gracias a su repercusión mediática el más conocido. Tiene una importante misión de estabilización de dicha articulación, así como el cometido de informar al sistema nervioso central de su posición en todo momento. Por eso, cuando se rompe, se suele sentir una importante inestabilidad.

Como norma general los traumatólogos suelen inclinarse por operar todas las rodillas que sufren esta lesión. Sobre todo en gente joven que tiene una larga vida deportiva por delante. Incluso defienden su postura en sedentarios por la posible artrosis que puede ocasionar la falta de estabilidad.

Mi postura y la de otros profesionales sanitarios es la de que no hay prisa por operar. Os cuento mi experiencia personal por si os puede servir. Hace unos años, durante el transcurso de un partido de fútbol 11 sobre hierba artificial, noté que la rodilla fallaba por completo y oí un claro chasquido. Me asusté porque el mecanismo fue de clara rotura de LCA. Esa noche la rodilla se inflamó mucho. Me levanté temprano y antes de ir a trabajar me fui al gimnasio a trabajar la musculatura. Esa semana me hice la resonancia y el diagnóstico fue el esperado: rotura completa de LCA.

Consulté con un par de médicos y no les pareció ninguna locura intentar el tratamiento conservador. Estuve 4 meses haciendo unos 3-5 días por semana trabajo de fuerza. Alterné con trabajo en piscina al principio con trabajo en arena y pista de atletismo al final. Hacia el quinto mes empecé con clases de pádel para aportarle otro tipo de estímulos a la rodilla y trabajo aislado en el campo de fútbol con los tacos puestos: conducción de balón, fintas, pases y disparo. Siempre combinado con trabajo de fuerza específica de piernas. El resumen es que acabé mi preparación con las piernas más en forma que antes de la lesión. 6 meses después de la lesión volví a jugar al fútbol y ese invierno esquié sin ningún problema. De eso han pasado ya 8 años y la rodilla funciona al 100%.

Siempre planteo esta posibilidad a mis pacientes y entiendo que la decisión es muy personal. Exige sacrificio y esfuerzo, pero no más que la vía quirúrgica: el postoperatorio es duro y toda cirugía conlleva un riesgo. Mi argumento es que siempre hay que agotar la vía conservadora. Para operar siempre hay tiempo. No entiendo que se prive muchas veces de esa alternativa bajo el argumento de que la rodilla va a acabar en prótesis si no se opera. Muchas rodillas van bien sin cirugía aunque la muestra es pequeña porque a casi a la totalidad de las mismas se las opera.

Si te has roto el LCA de la rodilla no tengas prisa. Pide distintas opiniones médicas e incluso la de tu fisioterapeuta de confianza. Y con calma toma la decisión que más tranquilo te deje. Si te operas estarás haciendo lo correcto. Si no lo haces e intentas agotar la vía conservadora también. Pero lo harás desde el conocimiento. Palabra de fisio.

Jesús Serrano

Clínica Fisioterapia La Moraleja

www.fisioterapialamoraleja.com

@jesus.serrano.fisio