¿Dónde tenemos que usar la mascarilla?

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Desde el 26 de junio, el uso de la mascarilla ha dejado de ser obligatorio en los espacios al aire libre. Con esta medida, España se suma a otros países europeos que ya han tomado esta decisión. La polémica ha surgido por la unilateralidad del Gobierno Central al decidir la fecha sin, eso dicen varios ejecutivos autonómicos, consultar con las Comunidades Autónomas y en contra de expertos sanitarios que creen que es algo precipitada.

De todas maneras y en virtud de la medida tomada, en España y más de un año después, el uso de las mascarillas deja de ser obligatorio en exteriores y siempre que se mantenga la distancia de seguridad.

A continuación, resumimos en qué situaciones y lugares sí hay que seguir llevándola y recogemos en qué otros ámbitos se han relajado la que ha sido una de las principales medidas de protección contra el coronavirus. 

Distancia de seguridad

A pesar de la medida aplicada, desde las autoridades competentes se recomienda salir de casa siempre con una mascarilla, ya que la nueva normativa exigirá que la usemos en exteriores cuando no se pueda mantener la distancia de seguridad de un metro y medio, y cuando entremos en lugares públicos cerrados o usemos el transporte público. 

Además, sigue siendo más que recomendable, e incluso obligatorio, su uso cuando pasemos por una calle con aglomeraciones, al encontrarnos con otra persona con la que vamos a hablar, al pararnos en un semáforo abarrotado o al entrar el interior de un ascensor, una tienda u otro establecimiento.

En este sentido, se mantienen las sanciones si no la usamos en aglomeraciones y espacios interiores de uso público. 

Obligatoria en cualquier servicio de transporte público y privado

Sí, la mascarilla seguirá siendo obligatoria para viajar en avión, ferrocarril, autobús o metro, puesto que son espacios cerrados con riesgo de transmisión del virus. En el caso de los barcos, se exigirá su uso en el interior. Sin embargo, los pasajeros podrán retirarse la protección respiratoria en los camarotes, como ocurría hasta ahora, y también en la cubierta y otras zonas al aire libre.

Imprescindible para entrar en cualquier establecimiento

Su uso es obligatorio para entrar en tiendas, farmacias, supermercados, bibliotecas, oficinas de Correos y otros locales cerrados, independientemente del tiempo que pasemos en su interior. Además, la mascarilla continúa siendo imprescindible en espacios públicos y establecimientos abiertos al público que sean interiores.  

En eventos multitudinarios

Las mascarillas también serán obligatorias en eventos multitudinarios, aun siendo al aire libre, si se cumple una de estas tres situaciones:

  • El público esté de pie
  • Hay aglomeraciones
  • El público esté sentado con una distancia entre personas de menos de 1,5 metros

Por eso mismo, podrá retirarse la mascarilla en eventos multitudinarios en los que permanezcamos sentados y manteniendo una distancia interpersonal de un metro y medio. 

En residencias de personas mayores o con discapacidad, ¿tengo que usar mascarilla? 

Desde este sábado los residentes de centros sociosanitarios que atienden a personas mayores o con discapacidad, podrán dejar de usar la mascarilla en los interiores siempre que el 80 % de los usuarios hayan sido vacunados con la pauta completa. No obstante, el personal y las visitas sí deberán utilizarlas en todo momento.

Todas las personas que viven en estas instituciones están vacunadas, puesto que fueron el grupo más prioritario de la estrategia de vacunación, junto al personal sanitario de primera línea. De este modo, el fin de la mascarilla en el día a día para ellos será una realidad a partir del sábado, pero no será así para sus visitantes y el personal que les atiende. 

Estoy vacunado, ¿tengo que seguir usando la mascarilla?

La mascarilla continúa siendo obligatoria en interiores para todas las personas vacunadas o no vacunadas. Sí se ha relajado su obligatoriedad en los centros de trabajadores esenciales en los que el 80 % de la plantilla esté ya inmunizada con la pauta completa, como puede ocurrir en el caso de bomberos o policías, entre otros.