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Ceuta invadida. Gobierno ausente

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Más de cien mil personas han entrado de forma ilegal desde Marruecos y desde entonces nuestros compatriotas ceutíes viven con miedo: saqueos, emboscadas a nuestros militares, agresiones, servicios públicos y sanitarios colapsados. Esto no es una “crisis migratoria” que se gestiona con ruedas de prensa. Es una ciudad ocupada y el Gobierno tiene la obligación de devolver la normalidad a sus vecinos.

Y sin embargo, hoy, en el Congreso, hemos visto lo contrario de lo que Ceuta necesita. Sánchez ha dado por controlada la situación, como si aquí no hubiera pasado nada grave. Mientras tanto, ni la Policía ni la Guardia Civil ni nuestros militares cuentan con reglas de enfrentamiento claras cuando son emboscados. Un Gobierno que no da instrucciones precisas a quienes nos protegen es un Gobierno que abandona a los que arriesgan su vida por España. El PSOE y quienes le sostienen llevan semanas mirando hacia otro lado.

Frente a esa pasividad, Santiago Abascal ha marcado un ejemplo de coherencia. Desde el primer momento denunció que esto era una invasión y una traición del Gobierno, que sabía lo que iba a pasar y no actuó. Ha llevado esa misma denuncia al Congreso, planteando la vía constitucional para acusar formalmente al Ejecutivo de traición y ha combinado esa iniciativa con la movilización en la calle, acudiendo él mismo a las manifestaciones de apoyo a Ceuta. No son declaraciones improvisadas ni oportunismo: es la misma línea que ha sostenido desde el primer día, dentro y fuera del Congreso.

Esa misma coherencia también se ha vivido en Alcobendas, donde el acto multitudinario del 2 de septiembre ante nuestro Ayuntamiento, con un vecino ceutí leyendo el manifiesto, demostró que esta cuestión también es nuestra.

Asimismo, grupos municipales de Vox en numerosos ayuntamientos, incluyendo en Alcobendas y también en parlamentos autonómicos, están llevando a pleno propuestas reafirmando la soberanía española y exigiendo respuestas firmes ante las declaraciones de ministros marroquíes que cuestionan nuestra integridad territorial. Porque silencio y ambigüedad no son opciones.

Pero hay otra contradicción preocupante: la del Partido Popular. En Ceuta. Juan Jesús Vivas habla ahora con firmeza, pero hace unas semanas defendía lo contrario y sigue gobernando Ceuta apoyado en el PSOE y en el partido islamista de Fátima Hamed. A nivel nacional, esa misma tibieza se repite: el PP ha rechazado la petición de Vox de activar el artículo 102 para depurar responsabilidades por traición. ¿Es creíble por lo

tanto esa firmeza repentina, o es solo gesto electoral mientras se mantiene el pacto que ha permitido llegar hasta aquí?

Los ceutíes merecen hechos y coherencia, no declaraciones de circunstancia

Fernando Montenegro/Portavoz de Vox en Alcobendas