‘Lupin’: las dos temporadas completas del fenómeno de Netflix ya se pueden ver

Compartir
‘Lupin’ se ha convertido en la serie más vista del año en Netflix. Fue vista en 76 millones de hogares alrededor del mundo y se convirtió en la primera serie francesa en colarse en el Top 10 estadounidense.
BettyGS

El Lupin de ‘Lupin’ no es ningún nieto imaginario del ‘ladrón caballero’ creado a principios del siglo XX por Maurice Leblanc, sino Assane Diop, hijo de un inmigrante senegalés injustamente condenado por el robo de un collar que perteneció a María Antonieta.

Al principio de la primera temporada, veíamos a Assane tratar de robar ese mismo collar en el intento de ajustar cuentas y saldar una deuda. Todo lo que sabe de robar lo aprendió de Lupin: cómo tener en cuenta todas las circunstancias que podrían denunciarle, cómo ser precavido a la hora de crearse identidades, cómo hacer servir cualesquiera que sean las herramientas que aparezcan en su camino.

Este Lupin lo mismo hacía sonreír como maestro del disfraz, que llorar como padre preocupado por el secuestro de su hijo. En este último punto acabó una primera temporada que culminan con cinco episodios que ya han sido o van a ser devorados por una mayoría de seguidores de series.

El robo del museo Gardner 

En ningún momento se planteó la posibilidad de hacer una adaptación directa de las aventuras del ladrón caballero. Y no había ninguna devoción sagrada por la obra de Leblanc. 

Entre las referencias más importantes que manejó con la productora Gaumont estaban ‘Atraco perfecto’, de Stanley Kubrick, y ‘Nueve reinas’, de Fabián Bielinsky. «Pero no todo era ficción. Me fijé mucho en ‘Crimewatch’, un programa británico que reconstruye crímenes reales para que el público ayude a resolverlos. Y no dejé de pensar en el robo del Museo Gardner de 1990, en el que dos tipos disfrazados de polis se llevaron trece obras de arte. Sigue siendo una inspiración.

Segunda temporada «más intensa»

Sin entrar en demasiados detalles, en esta segunda tanda de episodios, Diop es un hombre con una doble misión. A la vez que trata de vengar la muerte de su padre, está pensando mucho en sus propios errores o ambiciones como padre. Al centrarse tanto en el secuestro de Raoul, su hijo, la temporada se vuelve más intensa, aún más personal que la primera. La lucha ha dejado de ser limpia y Assane va a usar armas sucias.

Una serie, en definitiva, con dos temporadas cortas, muy gratificante, buenos guiones y buena dirección e interpretación. Los que ya la han visto esperan impacientes la temporada que ya está asegurada aunque tardará un poco.