Fallece Luis Roldán, el más tonto de los corruptos

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La muerte del exdirector de la Civil el pasado sábado deja más sombras que luces sobre la película de su fuga, mundialmente famosa, y el destino de los 10 millones de euros que se supone que saqueó de las arcas y de algunos “negocietes” realizados gracias a su cargo.
Manuel Vega

Como se está publicando todo sobre cómo llegó a dirigir la Guardia Civil o que incluso pudo llegar a ser Ministro de Interior con Felipe González, quiero intentar acercarme a su peripecia por el mundo y al engaño que sufrió por parte de Paessa.

Escapó cuando empezaba a ponerse el foco sobre sus desfalcos, en 1994, y durante diez meses fue el hombre más buscado de España. Su fuga y posterior detención fue, cuanto menos, peliculera.

Diario 16 publicó a finales de 1993 las primeras informaciones sobre un patrimonio inmobiliario descomunal. La fortuna que llegó a ocultar, en paraísos como Santo Tomé, se cifró en 1.700 millones de pesetas (más de diez millones de euros), buena parte de los cuales nunca se encontraron.

Se marchó de España el 26 de abril de 1994, después de que se iniciara una comisión en el Congreso de los Diputados para investigar su patrimonio. Durante diez meses, fue la persona más buscada del país. Hasta su detención, en el aeropuerto de Bangkok, el 27 de febrero de 1995. Una detención que todavía a día de hoy no está del todo clara.

El Gobierno español defendió que fue el Gobierno de Laos el que le entregó al prófugo en febrero de 1995 en el aeropuerto de Bangkok (Tailandia), tras ser localizado en la ciudad de Ventiane. El ministro del Interior en ese momento era Juan Alberto Belloch, quien en sede parlamentaria vendió la detención del prófugo como un «éxito policial».

Sin embargo, después se supo que el gobierno de Laos había desmentido la entrega y se conoció que había mediado en la crisis un hombre llamado Francisco Paesa, espía del servicio secreto, un personaje semejante al comisario Villarejo, pero en los años noventa. 

Francisco Paessa un personaje oscuro

Lo que hizo Paesa nunca quedó del todo claroLos periodistas de la época consideran que el Gobierno favoreció un trato de favor con Roldán, dada la acumulación de información en materia de antiterrorismo y gastos reservados acumulada en años como Delegado del Gobierno y al frente de la Benemérita.

Lo que trascendió es que Paesa fue elegido por haber sido socio de Roldán y que le engañó, prometiéndole más de lo que pudo darle y cobrando una recompensa por su entrega.

Paesa pasó a formar parte del caso Roldán cuando la policía contactó con él en medio de una misión de España para encontrar a Roldán y recuperar el dinero robado. Gracias a su participación, el prófugo regresó a España, supuestamente desde Laos, para ser juzgado por unos delitos específicos. Los jueces investigaron entonces si en aquella operación Paesa se había quedado con los famosos 1.500 millones de pesetas de las cuentas suizas de Roldán. 

El exagente secreto también ejerció de banquero, diplomático en países de África y traficante de armas. La justicia española empezó a investigarle por colaboración con banda armada y obstrucción a la justicia cuando una testigo del ‘caso GAL’ le acusó de pedirle que cambiara su testimonio contra Amedo. Aquella fue la primera vez que desapareció.

En 1998 fingió su muerte en Tailandia a causa de un paro cardíaco. Se publicó su esquela pero en 2004 se conoció su ‘vuelta a la vida’; después de que se publicasen imágenes suyas en Luxemburgo, donde había rehecho su vida bajo el nombre de Francisco P. Sánchez, utilizando un pasaporte de nacionalidad argentina. En una entrevista con Vanity Fair, él mismo explica que cuando se hizo pública su muerte se encontraba en el país en una misión antiterrorista por encargo del Gobierno de Argentina. 

Por razones que en este momento desconozco, Paesa pasó a formar parte del caso Roldán, como hemos contado, cuando la policía contactó con él en medio de una misión de España para encontrar a Roldán y recuperar el dinero robado.

En definitiva, Luis Roldán fue apresado y condenado y Francisco Paessa desapareció como el dinero que había acumulado el exdirector. Para mí, ambos, el exagente y el dinero, han estado juntos mientras Roldán se pudría en la cárcel de Ávila.