Consejos para tener un verano saludable

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Época de sol, calor y alegría, el verano nos trae, por lo general, buen humor y muchas ganas de “comernos el mundo”, y sin embargo, es una de las estaciones en la que más precauciones debemos tener ya que, aunque no lo parezca, no está exenta de riesgos para la salud.

Para prevenir y disfrutar del período estival, toma nota:

  1. Mantente hidratado:

Las altas temperaturas hacen que nuestro organismo pierda líquidos con mayor facilidad, por lo que es importante estar bien hidratado. Para ello, bebe suficiente agua, mejor poca cantidad varias veces al día, que mucha de golpe. El alcohol deshidrata, evítalo en la medida de lo posible e incluye en tu dieta diaria zumos naturales, gazpachos, sopas, cremas frías, infusiones con hielo, limonada casera…

  • Protégete del sol:

El sol en exceso, sin la debida protección, puede originarnos quemaduras solares que podrían llegar a ser graves, e incluso provocarnos serios problemas de salud en un futuro, como el desarrollo de un cáncer de piel. Para evitarlo, utiliza crema con factor solar elevado (50+) en las zonas del cuerpo más expuestas y renuévala cada 2 horas, utiliza gorras, en la medida de lo posible no salgas durante las horas en las que el sol es más intenso (12 a 17h), y ponte gafas de sol adecuadas.

  • Evita los problemas gastrointestinales:

Las infecciones alimentarias son muy habituales en estas fechas debido a que las elevadas temperaturas favorecen la proliferación de bacterias y otros microorganismos. Recuerda lavar bien frutas y verduras, si es necesario puedes añadir al agua unas gotitas de lejía especial para alimentos con el fin de asegurar una buena desinfección. No consumas productos con la fecha de caducidad pasada, principalmente si se trata de proteínas (carnes, pescados, huevos…). No dejes comida ya cocinada a temperatura ambiente, guárdala herméticamente en la nevera. Extrema la higiene al manipular los alimentos, lávate las manos antes y después de tocarlos, y mantén bien limpia las superficies de contacto y los utensilios de cocina. Si acudes a bares y restaurantes, comprueba que cumplen las normas básicas de seguridad, conservación, higiene y manipulación de la comida, ante la duda, mejor no arriesgues.

  • No a los golpes de calor:

La temperatura ideal en nuestro organismo oscila entre 36-37 grados y, si por cualquier causa aumenta y sobrepasa los 40ºC, el sistema nervioso se altera y puede provocarnos serios problemas de salud, e incluso conducirnos a la muerte. Evítalo no saliendo a la calle durante las horas centrales del día, bebe abundantes líquidos, sobre todo agua, y consume fruta fresca, lleva ropa ligera, transpirable, a ser posible de colores claros y tejidos ligeros (algodón, lino…), cúbrete la cabeza con sombreros, gorras o pañuelos, y haz uso del aire acondicionado a una temperatura adecuada (rondando los 22ºC) y de las sombras, siempre que sea posible.

Doctora Blanca Rodríguez Ayala. Médico y asesora nutricional

@blanca4615

www.laconsultadeblanca.es