Porque no da igual empezar a cuidarte

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Considero que trabajar en el mundo de la salud es un privilegio. Tratar a gente con problemas es una escuela de vida para valorar lo que tenemos. Y ayudar a solucionarlos es lo más grande.

Cada año realizo más de 2500 tratamientos. Así que en consulta veo de todo: desde una simple contractura hasta pacientes oncológicos con problemas diversos pasando por operaciones graves tras accidentes de coche. La mayor parte de esos problemas os aseguro que se solucionan por completo o se mitigan enormemente adquiriendo unos hábitos de vida mejores.

Porque no da igual acostarse tarde que pronto. El sueño debería ser sagrado por ley. Acostarse pronto implica estar con ánimo y energías al día siguiente. Ganas de trabajar con una sonrisa, de ir al gimnasio o de trabajarse más una receta. Sin descanso el día va “lastrado”.

Porque no da igual comer ultraprocesados que comida real. Los ultraprocesados dañan nuestro intestino enormemente. Abrimos la puerta de entrada de muchos tóxicos a nuestro torrente sanguíneo. Y eso inflama, engorda y vuelve loco a nuestro sistema inmunológico. Luego no te extrañes de que te duelan las articulaciones, tengas el abdomen gordo, migrañas, cansancio y dificultad para conciliar el sueño. Por no hablar del riesgo de cáncer, diabetes o de alguna enfermedad autoinmune.

Por que no da igual hacer ejercicio a diario que no hacerlo o conformarse con un padel a la semana. El ejercicio a diario nos aumenta el metabolismo. Nos aumenta la energía para vivir y elimina la hormona del stress. Nos hace dormir mejor y que las preocupaciones no nos invadan el cerebro. Por no hablar de los beneficios del entrenamiento de fuerza que son una verdadera garantía de salud.

Porque no da igual tomar alcohol a diario que no hacerlo. Porque no da igual fumar que no fumar. Porque no da igual cuidar las relaciones sociales y familiares que no cuidarlas. Porque no da igual trabajar en lo que te gusta que en otra cosa. Porque no da igual…

Y aun así hay mucha gente que se sorprende cuando les digo que su dolor de cuello es por el stress. Por no ir al gimnasio. Por tener sobrepeso. Por no dormir… – “Yo tengo que tener algo en las cervicales”, dicen… Y no es más que malos hábitos acumulados en el tiempo. Y cambian de almohada y toman ibuprofenos a diario y  se dan masajes semanales… Se tiende a lo fácil. A la cultura del mínimo esfuerzo. ¡Que no! ¡Que tienes que mejorar tus hábitos! Empieza por dormir más… Programa tu ejercicio diario… ¡Cambia la lista de la compra! Poco a poco… Hay que generar el hábito. Y eso lleva meses, años… Paciencia y constancia.

Por que no da igual sufrir un esguince con sobrepeso que estando fino. Porque una lumbalgia en alguien que se cuida dura pocos días y en alguien abandonado quizá años. Porque la ansiedad y la depresión están ligados a un dañado intestino y a una baja masa muscular. Porque un enfermo de cáncer tiene más posibilidades de curarse si ya tenía buenos hábitos. Incluso quizá nunca llegue a desarrollarlo… Porque no da igual… El cuerpo es sagrado. Y no da igual maltratarlo que cuidarlo. ¡Palabra de fisio!

Jesús Serrano

Clínica Fisioterapia La Moraleja

www.fisioterapialamoraleja.com

@jesus.serrano.fisio