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Los peligros que escondemos en casa y pueden poner en riesgo la vida de nuestras mascotas

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Alimentos habituales, medicamentos, productos de limpieza y algunas plantas pueden provocar intoxicaciones graves en perros y gatos. Los veterinarios recuerdan que muchos accidentes se producen dentro del propio hogar.

LMN

La mayoría de los propietarios de mascotas se preocupan por los peligros que sus perros y gatos pueden encontrar durante los paseos. Sin embargo, algunos de los riesgos más importantes están mucho más cerca, dentro de nuestras propias casas.

El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid ha puesto el foco en las intoxicaciones domésticas, un problema que puede tener consecuencias graves y que, en muchas ocasiones, se produce por desconocimiento de los propietarios.

Manuel Lázaro, veterinario clínico y vocal del Colegio, abordó este asunto el pasado 6 de noviembre en Radio Nacional de España, recordando que productos y alimentos habituales para las personas pueden resultar peligrosos para los animales.

Alimentos que nunca debemos darles

El chocolate es uno de los ejemplos más conocidos. Contiene teobromina, una sustancia que los perros y gatos metabolizan con dificultad y que puede provocar desde problemas digestivos hasta alteraciones cardíacas y neurológicas.

Las uvas y las pasas también representan un peligro para los perros, ya que pueden causar daños renales graves. A esta lista se suman la cebolla, el ajo y determinados productos que contienen xilitol, un edulcorante utilizado en algunos chicles y dulces sin azúcar.

Otro de los errores habituales es administrar medicamentos humanos a las mascotas sin consultar previamente con un veterinario.

Analgésicos y antiinflamatorios de uso cotidiano pueden resultar tóxicos para perros y gatos, incluso en cantidades relativamente pequeñas.

También conviene extremar las precauciones con detergentes, desinfectantes, insecticidas y otros productos domésticos, que deben mantenerse fuera del alcance de los animales.

No todas las plantas que decoran nuestras viviendas son inofensivas. Algunas especies ornamentales contienen sustancias tóxicas que pueden provocar problemas digestivos y lesiones graves.

Los lirios, por ejemplo, son especialmente peligrosos para los gatos, ya que incluso pequeñas exposiciones pueden ocasionar insuficiencia renal.

Los síntomas pueden incluir vómitos, diarrea, salivación excesiva, temblores, dificultades respiratorias o cambios repentinos de comportamiento.

Los veterinarios insisten en que ante la sospecha de intoxicación es fundamental acudir cuanto antes a una clínica veterinaria, sin esperar a que aparezcan los primeros síntomas.

Tampoco se recomienda provocar el vómito ni administrar remedios caseros sin indicación profesional, ya que algunas actuaciones pueden empeorar la situación.

En definitiva, la prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger a nuestras mascotas. Pequeñas precauciones en casa pueden evitar accidentes de consecuencias irreversibles.

Alcobendas · Sanse · Zona Norte de Madrid

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