Reconstruyamos Alcobendas

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Sin pretensión científica por mi parte, me quedo con la descripción lega que recoge la Wikipedia y que resulta en evidente definición del oniscídeo desgobierno de Alcobendas: Suelen hallarse en lugares oscuros y húmedos, como debajo de madera podrida o en rendijas y grietas…  y tienen la capacidad de enrollarse sobre sí mismas, formando una bola cuando se sienten amenazadas, o si su espacio es muy pequeño. Las dos cosas.
Ramón Cubián

Amenazados por sus cuitas internas. Las de siempre, las mayores, las menores, las del sí pero no mezclado con el no pero sí. Todas ellas, las que en conjunto los llevaron hasta la condena electoral cuando ya las excusas no tenían premio. Resultó que no era Vinuesa el que los dividía, como alguno aventuró para justificar la felonía del veto al popular que ganó y entregarse a la perdedora izquierda. Resulta, pues, cual comprobamos día a día en la espiral de caída interminable, que se bastan entre ellos solos -desde antes, desde ahora, desde siempre- para hundir su proyecto si es que lo hubo, y dejarlo ya sin expectativa. Su gran proyecto, resultó que no tenía proyectista.

Así que, amenazados por sí mismos y que, desde incapacidad de reacción, se limitan a buscar culpables exteriores de sus males propios, de su incapacidad manifiesta, de su parálisis institucional, de su desgobierno sangrante.

Amenazados entre ellos y en su reducido espacio que se merman con extraordinaria agilidad ya nada sorprendente.

Y se encierran en si mismos, y se esconden del exterior protegidos por sus corazas de bicho… Y el desgobierno impera. El impasse absoluto de la falta de gobierno; con un alcalde que se iba pero que aún sigue, otro que venía pero defenestraron al llegar y un tercero en la escalera que no se sabe si sube, baja o salta por la barandilla.

Entre tanto, delegaciones interinas de competencias que nadie ejerce, proyectos en aire; oportunidades muertas, abortadas en el abismo de la ciudad de la que se desembarazan; dinero de subvenciones y financiación externa que se pierde con los proyectos que se olvidan por la ineficacia del desgobierno… que se hace bola, sólo bola, bicho bola.

Tras dos años de ineficacia, tres meses ya en coma. Dijeron tener un pacto de gobierno, pero… ¿dónde está el pacto?… ¿qué fue del gobierno? Su propio socio los cizañea y chulea. “Toma pacto… hazte bola”.

Dos años largos de mano tendida. Dos años y más ofreciendo trabajar por el futuro de Alcobendas. Ya dos años superados ofreciendo la casa del centro y derecha a los -ahora cubiertos o sin techo- que en él siguen creyendo; a los leales a un proyecto, a un modelo, a unos valores; a esos mismos que sus votos representan.

Hagamos juntos Alcobendas, que los que valen, que los que trabajan -aunque pinten de naranja- se queden y trabajen mano a mano. Compartimos valores, compartamos esfuerzo y también esperanza.

Es el momento de abrir el gobierno a la luz, secar la madera y sellar rendijas y  grietas; dejarse de bolas que se pudren con su entorno y ponernos a construir, reconstruir, la mejor Alcobendas.

Sin resentimientos por el pasado porque el futuro nos espera… pero no espera.

Ramón Cubián/ Portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Alcobendas