Messi pierde la oportunidad de ser único en la historia

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Llevamos varios días con el culebrón de Messi y todavía queda el colofón de saber en dónde va a jugar, aunque los informadores más dedicados a esto del fútbol comentan que su destino seguro es París.
Manuel Vega

El deporte por excelencia en nuestro país es, sin duda, el fútbol. Aunque no todos son lo que se ha dado en llamar “futboleros”, quien más y quien menos tiene a un equipo favorito y que se alegra si las cosas le van bien. Sin olvidar la rivalidad entre ciudades o pueblos que hacen del fútbol su bandera.

El atracón que hemos tenido este mes de acontecimientos “trascendentales” en el mundo del fútbol para muchos me ha sobrepasado. Y eso que han coincidido con los Juegos Olímpicos, pero el “bombazo” de Messi ha podido en todos los medios de comunicación.

Ni soy catalán, ni seguidor de Barça, pero no he podido sustraerme a todo el maremagnum de los últimos acontecimientos.

Todo empezó con un fondo de inversión (CVC) que aportaba al fútbol nacional más de 2,000 millones de euros a cambio de un 10% de los derechos de televisión de los clubs españoles. Algo que a Florentino le pareció una estafa y a cuya tesis se apuntó Laporta unos días más tarde.

Tebas, el “dueño” de La Liga, vendía el acuerdo como una inyección económica para todos, y muchas cosas más, después de una temporada inédita, sin público y, por lo tanto, con menos ingresos y que posibilitaba a realizar mejores fichajes a todos y especialmente al Barcelona para poder mantener a Messi.

Pero a Portela no le llegaba para reducir la deuda de casi 500 millones que arrastraba su club. El actual presidente catalán se presentó y ganó las elecciones con la promesa de mantener a Messi. Pero no ha podido mantenerla y los más estrictos ya le están pidiendo que dimita.

El presidente se ha escudado que la deuda que había heredado es más grande de lo que se sabía y que la anterior directiva es la que ha llevado al club, prácticamente, a la disolución como empresa ya que el pasivo es notablemente mayor que el activo y con muy mala solución futura.

El caso es que Portela ha pedido a sus jugadores, los mejor pagados de España, que se bajen el sueldo un 50%, o eso es lo que nos cuentan en los medios. Y parece ser que los protagonistas no están de acuerdo. Menos Messi, que, según sus propias palabras, había aceptado la rebaja.

Es necesario decir que el argentino tenía una ficha 70 millones de euros al año y se “conformaba” con 35 millones.  No está mal ¿verdad? ¿Hay alguien que no pueda vivir con 35 millones? Dicho así resulta vergonzoso e insultante, pero el fútbol es así y las cantidades que reciben los clubs por derechos de televisión y publicidad han hecho de este mercado algo disparatado que es mejor no pensarlo. De lo contrario nos sacarán a todos los peores instintos.

Bien, el caso es que ni con esta rebaja la ficha que estaba dispuesto a aceptar Messi tampoco tenía cabida en el límite salarial establecido del equipo. Y aquí llega el pensamiento que me ha hecho escribir este texto: con todo el dineral que ha ganado Messi en sus 20 años en el Barça y que permitirá vivir sin trabajar por lo menos hasta a sus nietos y teniendo en cuenta que le quedan un par de años al máximo nivel podía haber firmado por 100 euros, por ejemplo.

El argentino ha perdido la oportunidad de ser tan venerado en Barcelona como San Jordi y una estatua gigantesca a la puerta del Camp Nou. En definitiva, pasar a la historia como alguien único, más allá de los campos de fútbol.