El Prado en Alcobendas

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El Museo del Prado, uno de los más sobresalientes y más visitados del mundo, es la institución cultural más importante de nuestro país.
Rosario Tamayo

Debe su origen al interés coleccionista de los reyes españoles, por tanto es un reflejo de sus gustos personales y, a veces, de sus enemistades políticas, siendo muchas de las obras creadas por encargo.

Pero podemos decir que es el Museo más importante del mundo en pintura europea, con Velázquez, el Greco, Goya, Rubens, El Bosco, Fra Angélico, Tintoretto, Durero, Rafael…

El edificio que lo alberga no fue ideado para lo que es hoy,  ya que Carlos III quería que fuese la sede del Real Gabinete de Historia Natural, pero finalmente Fernando VII dejó allí las colecciones reales y en 1819 abrió al público.

Goya no acudió a la inauguración porque estaba enfadado con el rey, fue después de incógnito, pero se volvió a enfadar al ver que le habían colocado junto a sus coetáneos, ya que consideraba que su lugar era junto a Velázquez.

Primero se llamó Museo Real de Pinturas, después Museo Nacional de Pintura y Escultura y en 1920, por el uso popular, dado que se encontraba en el prado de los Jerónimos, fue rebautizado como Museo del Prado.

A finales del siglo XIX se encontraba en un notable estado de abandono, los trabajadores vivían dentro y algunas salas se calentaban con hogueras.

Ante esta situación el periodista Mariano de Cavia publicó en 1891, en “El Liberal”, una falsa noticia: “La catástrofe de anoche. España está de luto. Incendio del Museo de pinturas”, narrando cómo se habían quemado pinturas de Velázquez, Ribera…, al día siguiente la gente fue corriendo a ver los restos, pero lo encontraron intacto, no repararon en el artículo finalizaba con ”…esto puede pasar un día..”

El gobierno reaccionó e hicieron las reformas necesarias.

Durante la guerra civil una bomba quedó incrustada en el techo del Museo, pero no explotó.

Azaña dio instrucciones: “El Museo del Prado es más importante para España que la República y la Monarquía juntas…”

Por lo que se organizó el traslado de 361 obras, en camiones con extintores y medidas contraincendios. Los embalajes de algunos cuadros no podían pasar por los puentes, como en el caso del puente de Arganda, por lo que tuvieron que transportarlos hasta la otra orilla a pulso.

Unas obras se quedaron en Valencia, otras llegaron a Cataluña y el traslado finalizó en la Sociedad de Naciones, en Ginebra.

Finalizada la guerra, volvieron al Museo en septiembre de 1939.

Desde el 13 de octubre se puede disfrutar, en el Centro de Arte de Alcobendas, de una exposición que pone en diálogo reproducciones de nueve pinturas muy emblemáticas del Museo del Prado, de Durero, Velázquez, El Greco, Rubens, Tiziano, Van der Weyden,  Patinir, Goya y El Bosco, con fotografías de la colección de nuestra ciudad, cuyos autores son Cristina García-Rodero, García-Alix, Tony Catany y Ouka Lele, entre otros.

Un diálogo que, seguro, no nos dejará indiferentes.

No te la pierdas!

Rosario Tamayo/Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Alcobendas