AlcobendasOpinión

El problema de dar a los vecinos por descontados

Compartir
Creo que la alcaldesa está empezando a entender que algo está cambiando en La Moraleja yen el conjunto del distrito Urbanizaciones.

Durante demasiado tiempo el Partido Popular ha dado por hecho que aquí tenía el voto asegurado. Que podía gestionar mejor o peor, escuchar más o menos o reaccionar tarde antelos problemas porque, cuando llegaran las elecciones, bastaría con sacar las siglas y trasladar aAlcobendas el debate de la política nacional.

Pero los vecinos no viven pendientes de Ferraz ni de Génova. Viven en Alcobendas. Y de su Ayuntamiento esperan algo bastante más sencillo: que les escuche, que les diga la verdad y que responda cuando aparece un problema.

Y en los últimos meses hemos visto varios ejemplos que deberían hacer reflexionar.

Este verano, los vecinos de La Carrascosa se encontraron con una torre de alta tensión de 47 metros a apenas 30 metros de sus viviendas. La alcaldesa del PP asegura ahora estar de su lado y reclamar soluciones. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid sostiene que el proyecto había sido remitido previamente a Alcobendas y que desde nuestro Ayuntamiento no se presentaron alegaciones. Es decir, hasta sus propios compañeros del PP la desmienten.Mientras unas administraciones y otras se pasan la responsabilidad, quienes siguen teniendo una enorme torre frente a sus casas son los vecinos. Y ellos son quienes merecen explicaciones claras sobre qué ocurrió y por qué no se actuó antes.

Algo parecido ocurrió en El Juncal. Durante meses se trasladó a los vecinos que el proyecto del punto limpio estaba paralizado y que no había motivo para preocuparse. Sin embargo, mientras se decía eso públicamente, la alcaldesa del PP seguía dando pasos relacionados con el proyecto, aprobando modificaciones presupuestarias y avanzando en cuestiones técnicas.

Ese es precisamente el problema. No se puede tranquilizar a los vecinos con un mensaje mientras, al mismo tiempo, se actúa en otra dirección. Gobernar también consiste en explicarlas decisiones, dar la cara y tratar a la ciudadanía como adulta.

Porque cuando un vecino siente que solo se acuerdan de él cuando protesta, cuando aparece una cámara o cuando se acercan unas elecciones, deja de sentirse escuchado. Y ese desgaste no entiende de ideologías.

Cada vez hay más vecinos que, con independencia de lo que hayan votado otras veces, quieren saber qué está haciendo su Ayuntamiento con los problemas que tienen delante de casa. Quién les escucha, quién les habla claro y quién ofrece soluciones.

Nuestra forma de hacer política parte precisamente de ahí: escuchar, explicar y proponer para toda Alcobendas. Sin trasladar a cada problema local las trincheras de la política nacional.

Una torre eléctrica junto a unas viviendas no es de izquierdas ni de derechas. Tampoco lo es exigir transparencia, escuchar a un barrio o cumplir la palabra dada.

Ese es el verdadero error del Partido Popular: confundir apoyo con un cheque en blanco.

Ningún barrio pertenece a ningún partido y ningún vecino debería darse por descontado.

Porque al final unas elecciones municipales deberían decidirse por algo muy sencillo: quién escucha, quién cumple y quién tiene un proyecto para Alcobendas.

Y quizá por eso empiezan los nervios.

Ángel S. Sanguino

Portavoz Grupo Municipal Socialista de Alcobendas