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Ya están activas las cámaras para vigilar las bajas emisiones en la M-30. Implantación y Sanciones

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Agentes de movilidad y dispositivos foto-rojo. Esas son las dos maneras en las que el Ayuntamiento de Madrid ha estado controlando las etiquetas de los vehículos que circulaban por la M-30 ly su interior. A partir de este viernes, 15 de septiembre, van a sumar nuevos artefactos. Se trata de 257 cámaras de vigilancia.
LMN

 No obstante, estas últimas todavía no emitirán sanciones, solo cartas de información y advertencia. Esto no significa que la Zona de Bajas Emisiones esté libre de multas, ya que tanto los agentes de movilidad como los dispositivos foto-rojo seguirán funcionando como hasta ahora y emitiendo los recargos correspondientes.

Tal y como se recoge en la Ordenanza de Movilidad Sostenible, los turismos con clasificación ambiental A de aquellos titulares que no estén empadronados ni abonen el Impuesto de Tracción Mecánica en la ciudad antes del 1 de enero de 2022 no pueden acceder al interior de la M-30. Los conductores de vehículos que sean captados por las cámaras infringiendo esta normativa recibirán una carta de aviso. El objetivo es informar y advertir a los ciudadanos que tengan este tipo de coches de que no pueden circular por la M-30 y su interior y de la existencia de estos nuevos dispositivos y de la función que tienen.

El Ayuntamiento ha establecido que este periodo de aviso tenga una duración de cuatro meses. Esto significa que desde el 15 de septiembre de 2023 hasta el 15 de enero de 2024 los conductores no serán multados por las cámaras de control.

Reducción de los accesos a la M-30 y su interior

Según los datos del Consistorio, los accesos al interior la M-30 entre junio de 2019 y septiembre se han reducido un 63,11%. En el caso de la propia circunscripción, donde existen limitaciones de circulación desde el pasado mes de enero (2023), este porcentaje asciende hasta el 73%. Es una tendencia que también siguen las sanciones interpuestas a los conductores, ya que en la zona de dentro de la M-30 se ha pasado de 276 multas a 107. En la propia M-30, esta cifra ha pasado de 300 a 100.

Según ha expresado el delegado del área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, tras la Junta de Gobierno, esta disminución del tráfico y de las sanciones «pone de manifiesto que los ciudadanos cumplen con su obligación». Además, ha puesto sobre la mesa dos porcentajes: 3,7% y 33%. El primero hace referencia al número de vehículos que existen dentro de la M-30. El segundo hace referencia a la media nacional. Considera que es «consecuencia de la implantación de la Zona de Bajas Emisiones y de las políticas de ayudas».

Sanciones por incumplir la Zona de Bajas Emisiones

Hasta marzo de 2022, una infracción leve suponía pagar 90 euros, que podían reducirse a 45 si se hacía pronto pago. Sin embargo, con el cambio de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, desde el 21 de marzo de ese mismo año, las multas graves pueden llegar hasta los 200 euros. Esta puede disminuir, con pronto pago, a 100.

Calendario de implantación

A partir del 1 de enero de 2024, los vehículos con etiqueta ambiental A que no estén empadronados en Madrid o no paguen el IVTM en la ciudad tendrán prohibido el acceso y la circulación por todas las vías públicas urbanas del municipio de Madrid, no solo las interiores a la M-30. En este caso también habrá un periodo de adaptación y de aviso, con lo que todavía no recibirán la multa en esta fecha.

Desde el 1 de enero de 2025, la prohibición de 2024 se extiende también para los turismos A domiciliados en Madrid y que figuren de alta en el padrón del IVTM del Ayuntamiento de Madrid, es decir, no solo para los que vengan de fuera de la capital, sino también para los residentes. Desde esta fecha, tampoco podrán acceder ni circular por la capital los vehículos A que no sean turismos (camiones, furgonetas, motocicletas y ciclomotores) que hasta el 31 de diciembre de 2024 no tenían restricciones. Del mismo modo que en los plazos anteriores, se fijará un periodo de adaptación en el que se avisará a los infractores. Pasado ese periodo de advertencia, se fijará una fecha a partir de la cual se impondrán las sanciones.