Paco Gento, se nos va la «Galerna del Cantábrico” y una leyenda del madridismo

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Todos los que le han conocido y le recuerdan como una persona muy entrañable y los que le han visto jugar como el mejor extremo izquierda del mundo. Tremendo, fugaz como una estrella corría por su banda dejando detrás sólo cadáveres de los que le impedían que siguiera corriendo. Y una izquierda prodigiosa.
Manuel Vega

Tenía en este momento 88 años y, por lo tanto, muchos años retirado y descansando, contando con una especial humildad sus años gloriosos con anécdotas en muchos casos desconocidas.

Verle jugar era todo un espectáculo. Y a pesar de sus condiciones que ya se veían desde muy joven, Bernabéu le quiso devolver al Racing, de donde le había fichado en 1953, después de su primera temporada. Di Stéfano salió en su defensa con una frase ya icónica y esa sabiduría que tenía el argentino: «No lo haga Presidente. Tiene una velocidad única y un tiro fortísimo. Lo demás se lo podemos enseñar». Y comienza la leyenda de “La galerna del Cantábrico”.

Un poco de historia de su esplendor

Tras debutar en Primera División el 22 de febrero de 1953 frente al Club de Fútbol Barcelona en los antiguos Campos de Sport, se unió al club blanco en la temporada 1953-54, y en él permanecería durante 18 años, tras los cuales se retiraría de la práctica del fútbol profesional y comenzaría su carrera como técnico, donde entrenaría entre otros equipos al Castilla C. F., primer filial del club blanco, y a sus categorías inferiores.

 Con el equipo madridista conseguiría doce campeonatos nacionales de Liga, el primero en su año de debut que supondría ser la primera ganada por el club en 20 años, ​ donde formó parte de la que ha sido considerada una de las mejores delanteras de todos los tiempos en la historia del fútbol junto con el húngaro Ferenc Puskás, el francés Raymond Kopa y los hispano-argentinos Alfredo Di Stéfano y Héctor Rial

Con ellos logró la hazaña aún no igualada de conquistar cinco Copas de Europa correspondientes a las cinco primeras ediciones del torneo, en los años 1955-561956-571957-581958-591959-60 a la que sucedería una más en la temporada 1965-66 en el denominado «Madrid de los Yé-yé» formado en su mayoría por jugadores nacionales, lo que le sirvió para convertirse en el único jugador de la historia que ha ganado seis Copas de Europa,​ el trofeo más prestigioso a nivel de clubes en Europa, y cambiar el rumbo de la entidad para convertirse en el equipo dominador de España y Europa.

Sumaría también dos títulos de Copa de España, además de coronarse como primer campeón mundial de la historia al conquistar un nuevo trofeo, la Copa Intercontinental en 1960, disputada entre los campeones de Europa y Sudamérica que venció asimismo en su primera edición, donde marcaría un gol en la victoria global por 5-1 frente a Club Atlético Peñarol de Uruguay, siendo hasta la actualidad el jugador que más títulos posee en la historia del Real Madrid.

Fue considerado como el extremo más rápido de todos los tiempos por diversos medios y compañeros de profesión,​ como manifestó, por ejemplo, un defensor del equipo inglés Manchester United Football Club tras enfrentarse a él: ​«Gento corre mucho, pero lo peor no es cómo corre, lo peor es cómo se para.»

Su velocidad acarrearía problemas incluso a sus compañeros, que sufrían para seguir el ritmo del cántabro, hasta que Héctor Rial, compañero en el club, le instruiría para sacar un mejor provecho de sus habilidades.

Gento era imbatible. Llegó al Madrid con 20 años, se retiró con 37. Ahora era presidente de honor del club de su vida.