‘La novia gitana’, el best seller del grupo “Carmen Mola” ya se puede ver en Atresplayer en 8 entregas

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El asesinato de Susana Macaya podría haber sido un asesinato más, pero no fue así. Apareció torturada mediante un ritual atroz, con el cerebro taladrado y devorado 24 horas antes de su boda. Seis años atrás, su hermana Lara murió de igual manera.
BettyGS

Solo una persona fría y carente de emociones podría enfrentarse a algo tan terrorífico. Elena Blanco es «una inspectora brutal y con muchísimos ovarios», como ella misma se define, que luchará por resolver el caso más macabro de su carrera y quien da vida a la protagonista de la versión de la Novia Gitana de Carmen Mola (pseudónimo de Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero) que Paco Cabezas ha llevado a la televisión. Una adaptación con perspectiva internacional que llega a Atresplayer

Cabezas eligió para la piel de Elena Blanco a Nerea Barros, la ganadora del Goya por La isla mínima. La detective es una mujer inteligente, bebedora, intensa en sus relaciones sexuales, con mirada penetrante y ojeras que evidencian su obsesión por el trabajo y su trauma: la desaparición de su hijo.

A su lado estará Orduño, un policía socarrón interpretado por Vicente Romero que, en sus propias palabras «saca al espectador de la oscuridad y crea un contrapunto de cierta comedia». Sus chistes, por cierto, fueron ideados por Cabezas. Su equipo lo completan Chesca (Lucía Martín Abello), la tía dura del equipo, Ángel Zárate (Ignacio Montes), el guapo y chulo, y Mariajo (Mona Martínez), la hacker. Y un poco más allá, asoman grandes intérpretes como Darío Grandinetti y Mónica Estarreado.

Su réplica se la da el mundo de los gitanos que anuncia el título de la serie. La actriz Susana Macaya es gitana en la ficción y en la realidad, así como el resto de personajes gitanos, algo esencial para el director. «Quería que todos los personajes gitanos fuesen interpretados por actores gitanos». La obsesión era reproducir su cultura con respeto y rigor. Y con belleza: Cabezas dice que el plano más bonito de su carrera es el del entierro de la novia.

En esa búsqueda por lo auténtico, Cabezas se atreve a retratar el dolor físico con hiperrealismo, desde las manos entumecidas de Susana hasta los gusanos terminando de devorar su cerebro. Todo ello bañado en una estética claroscura, con tintes de David Fincher pero en un Madrid de fábula siniestra. El fin, dice Cabezas, «es emocionar, ya sea de risa, miedo o excitación, porque yo hago cine para emocionar».

Sinopsis

Elena Blanco, inspectora de homicidios de la BAC (Brigada de Análisis de Casos), es una mujer obsesionada con el trabajo y atormentada por un oscuro suceso de su pasado. Intenta espantar sus fantasmas a base de alcohol, sexo y música, mientras busca al culpable del asesinato de Susana Macaya, una joven gitana desaparecida tras su despedida de soltera y con la que alguien ha realizado un macabro ritual que reproduce la muerte de su hermana siete años atrás. La gran incógnita es que el asesino de Lara cumple condena desde entonces, por lo que o tiene un imitador… o hay un inocente encarcelado.