La factura de la torre de La Moraleja: 100.000 euros para estudiarla y 3 millones si se soterra
El Ayuntamiento de Alcobendas gastará 100.000 euros en un estudio para conocer si es viable soterrar el tendido eléctrico junto a Camino de los Jardines. Si finalmente puede hacerse, la actuación costaría alrededor de tres millones de euros y tardaría unos tres años en ejecutarse.
LMN
La torre de alta tensión levantada junto a las viviendas de La Carrascosa, en La Moraleja, entra ahora en una nueva fase. Después de meses de protestas vecinales y negociaciones entre administraciones, el Ayuntamiento de Alcobendas ha aprobado destinar 100.000 euros a estudiar técnicamente una posible solución para el tendido eléctrico.
El Pleno municipal ha dado luz verde por unanimidad a un crédito extraordinario para contratar a Red Eléctrica de España y realizar un estudio preliminar de viabilidad técnica sobre la alternativa acordada entre la compañía eléctrica, la Junta de Compensación de La Solana de Valdebebas y los vecinos.
Primero habrá que comprobar si la solución es viable
Este punto es importante porque, pese a que algunas informaciones han dado prácticamente por hecho el soterramiento, lo aprobado ahora no es la ejecución de las obras.
La propia información municipal facilitada tras el Pleno habla expresamente de realizar un «estudio preliminar de viabilidad técnica». Será Red Eléctrica la encargada de analizar la solución antes de poder avanzar hacia su ejecución.
La alternativa sobre la mesa contempla eliminar la torre que ha provocado las protestas, soterrar parte del tendido eléctrico y desplazar otro de los apoyos a una zona más alejada visualmente de las viviendas.
El Ayuntamiento defiende que esta solución permitiría reducir el impacto visual, desplazar los cables de alta tensión y alcanzar una alternativa viable desde el punto de vista económico y de ingeniería. Sin embargo, el siguiente paso aprobado por el propio Pleno es precisamente encargar el estudio técnico que deberá analizar su viabilidad.
Una operación que podría alcanzar los tres millones
Los 100.000 euros son únicamente el primer coste. Según la estimación manejada para la solución planteada, si finalmente el soterramiento puede ejecutarse, la operación completa podría rondar los tres millones de euros y necesitar aproximadamente tres años para desarrollarse.
Por tanto, el problema surgido este verano junto a Camino de los Jardines no tendrá una solución inmediata. Primero deberá completarse el estudio de Red Eléctrica y, en función de sus conclusiones, definir el proyecto definitivo, su financiación y los posteriores trabajos.
Y precisamente la financiación será una de las cuestiones que habrá que aclarar en las siguientes fases: quién asumirá finalmente esos aproximadamente tres millones de euros necesarios para modificar una infraestructura que ya se encuentra ejecutándose.
Alcobendas conocía el proyecto y no presentó alegaciones
La situación tiene además un antecedente que La Mirada Norte adelantó el pasado 19 de agosto. Según la versión trasladada entonces por el Ayuntamiento de Madrid, el proyecto de urbanización de La Solana de Valdebebas que contemplaba esta infraestructura eléctrica fue informado al Ayuntamiento de Alcobendas y el Consistorio no presentó alegaciones.
La torre se encuentra físicamente en el término municipal de Madrid, dentro del desarrollo de La Solana de Valdebebas, pero se levanta junto al límite con Alcobendas y a unos 30 metros de algunas viviendas de La Carrascosa. La estructura alcanza aproximadamente 47 metros de altura.
Fue precisamente cuando la infraestructura comenzó a hacerse visible cuando surgió una fuerte movilización entre los residentes de las urbanizaciones afectadas. Los vecinos reclamaron desde el primer momento estudiar su desplazamiento o el soterramiento del tendido.
De las protestas de julio a los 100.000 euros de septiembre
LMN informó por primera vez de la movilización el pasado 17 de julio. Días después, el asunto llegó a un Pleno extraordinario y la Corporación acordó por unanimidad buscar alternativas y negociar con las partes implicadas.
Dos meses después ya existe una solución sobre la mesa, pero todavía queda pendiente determinar técnicamente si puede llevarse a cabo.
Los 100.000 euros aprobados ahora servirán para dar ese primer paso. Después llegará una cuestión mucho mayor: cómo afrontar una actuación estimada en unos tres millones de euros, quién deberá pagarla y cuándo podrá ejecutarse.
