Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu «Hay que garantizar la seguridad de Ceuta y Melilla»
Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu es uno de los dos senadores que el Partido Popular tiene por Melilla. General de División retirado y excomandante general de Melilla, conoce especialmente bien la realidad de una frontera que vuelve a estar en el centro del debate tras lo sucedido en Ceuta. Desde la posición crítica de su partido con la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, analiza la situación actual, el papel de Marruecos, las medidas que considera necesarias para evitar otra entrada masiva y explica hasta dónde pueden llegar las Fuerzas Armadas y cuál es realmente el papel del Rey.
Juan Ussía
—Han pasado semanas desde lo sucedido en Ceuta. ¿Existe el riesgo de que termine cayendo en el olvido?
—Insisto mucho en que no nos podemos olvidar de Ceuta y en que la última opción para los ceutíes es la resignación. Esto no es normal. Nada de lo que ha sucedido lo es. Se dice que el Gobierno no ha resuelto la crisis, pero yo voy más allá: el Gobierno todavía no ha resuelto la crisis, no la está resolviendo, porque la crisis no se ha terminado.
—Usted ha definido lo ocurrido como una invasión. Es un término que ha generado discusión. ¿Lo mantiene?
—Indudablemente. Una invasión no requiere que quienes entran lo hagan con armas. Una multitud que fuerza la entrada en un sitio que no le es propio está invadiendo. Eso es una invasión. Desde ese punto de vista, para mí no existe ninguna duda.
—¿Qué responsabilidad atribuye a Marruecos en lo sucedido?
—Tenemos experiencias anteriores. Antes de la entrada del 30 de julio había 600 expedientes instruidos para la devolución de menores procedentes de la entrada por la fuerza de 2021 y Marruecos no los recibía. Por eso, cuando ahora el Gobierno habla de colaboración de Marruecos, no sé exactamente de qué colaboración está hablando. Marruecos lleva años ejerciendo presión sobre la sostenibilidad de Ceuta y Melilla.

—¿Qué se puede hacer para solucionar la situación y evitar que vuelva a repetirse?
—Hay que apoyarse en las instituciones de la Unión Europea, de las que formamos parte, y ejercer la presión diplomática, comercial, económica y política necesaria sobre Marruecos para que colabore desde su lado de la frontera. En 2021 la Unión Europea advirtió a Marruecos y aquello tuvo efecto. Hay que utilizar también esa capacidad de presión.
—¿Basta entonces con reforzar físicamente la frontera?
—No. Tampoco sirve exclusivamente la fuerza física ni pensar que todo se soluciona levantando un muro de 20 o 25 metros. Hay que hacerlo también, pero un obstáculo pasivo no es suficiente. Tiene que existir presencia física y recursos humanos detrás que, aprovechando la dificultad que ofrece ese obstáculo, impidan que la frontera pueda ser vulnerada.
—¿Existe el riesgo de que Melilla pueda vivir una situación similar a la de Ceuta?
—Melilla tiene ahora mismo mayor tranquilidad porque ha resistido mejor y ha habido, por la razón que sea, más colaboración de la policía marroquí en esa parte de la frontera. También hubo intentos de entrada, aunque menos voluminosos. Pero hay que reaccionar y estar dispuestos a defender las fronteras exteriores. La seguridad de esas fronteras tiene que estar garantizada.

—El Partido Popular ha sido muy crítico con la actuación del Gobierno. ¿Qué cree que ha fallado?
—Había más fuerzas disponibles que la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local presentes en Ceuta. Había unidades preparadas en sus acuartelamientos. Hoy sabemos que tres días antes habían recibido la orden de estar acuarteladas y preparadas por lo que pudiera pasar. Sin embargo, posteriormente no recibieron ninguna orden porque el Gobierno prefirió no hacer nada. Cada uno tiene su responsabilidad y el Gobierno es el Gobierno.
—¿Y cómo valora concretamente la actuación de Pedro Sánchez durante esta crisis?
—Estamos hablando de una agresión a la integridad territorial de España, utilizando las propias palabras del presidente del Gobierno. Y no se entiende que ante una situación así el presidente se vaya a La Mareta y haga dos vídeos recomendando un libro y una canción. Creo que eso no se comprende.
—Muchos ciudadanos se preguntan dónde estaban las Fuerzas Armadas. Usted, además de senador, es general retirado. ¿Qué responde?
—Las Fuerzas Armadas están donde tienen que estar: en sus acuartelamientos, esperando las órdenes del Gobierno. Los militares, tanto los de mi época como los actuales, viven con impaciencia la posibilidad de involucrarse con el resto de los españoles cuando atraviesan una situación de crisis. Pero las órdenes tienen que llegar y, en ocasiones, tardan en recibirse.

—¿Sacar al Ejército a la frontera supone necesariamente utilizar las armas?
—No. Hay unos 3.500 militares permanentemente en Ceuta y Melilla. Decir que utilizar al Ejército significa utilizar las armas no es verdad. Las Fuerzas Armadas gradúan el empleo de la fuerza en función de la amenaza a la que tienen que hacer frente. Pueden apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sin que eso implique utilizar armamento.
—Además, existe un precedente reciente. En 2021 sí intervino el Ejército.
—Exactamente. En 2021, con Pedro Sánchez como presidente, el Ejército salió a la calle inmediatamente. Lo hizo en apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no como primera fuerza de choque. En esta ocasión no ha sucedido.
—¿España llega tarde al refuerzo de la seguridad de Ceuta y Melilla?
—Después de lo sucedido en mayo de 2021, el Gobierno señaló en la Estrategia de Seguridad Nacional que había que elaborar un Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla. Eso fue en noviembre de 2021 y estamos en septiembre de 2026. Hemos exigido su implementación en varias ocasiones durante esta legislatura, pero el Gobierno no lo ha puesto en marcha.

—¿Qué papel puede desempeñar el Rey? Hay ciudadanos que se preguntan por qué no actúa siendo el jefe supremo de las Fuerzas Armadas.
—El Rey es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, pero también es el jefe del Estado de una monarquía parlamentaria regida por la Constitución. Sus actos políticos tienen que ser refrendados por el Gobierno, que es quien asume la responsabilidad política. No hay que confundir, por tanto, su condición de jefe supremo de las Fuerzas Armadas con la capacidad de ordenar por sí mismo una actuación militar.
—¿Qué debería hacerse con las personas que han entrado irregularmente?
—Lo primero que tiene que existir es voluntad. No se puede coger a una persona y ponerla directamente en la frontera porque eso no se puede hacer legalmente. Pero el Estado dispone de muchos recursos para tramitar los procedimientos dentro de la legalidad y hacerlo con celeridad, agilidad y rapidez. Los ceutíes necesitan recuperar la estabilidad y el sosiego.
—Después de todo lo ocurrido, ¿ve realmente una solución para Ceuta y garantías para Melilla?
—Indudablemente. Creo que lo sucedido en Ceuta ha supuesto un aldabonazo para la conciencia nacional y debe servir como revulsivo. Hay que garantizar la seguridad de Ceuta y Melilla, defender nuestras fronteras exteriores y ejercer toda la presión diplomática, comercial, económica y política necesaria para evitar que una situación semejante vuelva a repetirse.
