‘El hombre que mató a Liberty Valance’ una obra de arte de John Ford del “western crepuscular”

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En los últimos días TVE nos ha sorprendido en la sobremesa con un ciclo de películas “del oeste” en lugar de alguna serie mediocre que, tan está mal, me las dormía muy bien. En general son películas de serie B de los años 50/60   y algunas anteriores incluso.
Manuel Vega

No ceo que sean muy atractivas para los más jóvenes, pero si lo vemos desde otra perspectiva, muchas de las más modernas que son un éxito en la taquilla basan sus guiones y su realización en los mismos principios: el bueno, la chica y el malo. Y todas terminan igual: con beso final.

En medio de este maremágnum de entregas buenas, regulares y malas, me encontré el pasado lunes, esta vez en sesión de noche y fuera de este ciclo y dentro del de “Cine Clásico” en la 2,  una auténtica obra de arte, ‘El hombre que mató a Liberty Valance’.

Es necesario hacer una mención al cambio que a partir de ‘Solo ante el peligro’, protagonizada por Gary Cooper y que forma parte de Historia del Cine, con mayúsculas, empieza lo que se ha llamado el “western crepuscular”.

La cara que nos brinda el “western crepuscular” es mucho más realista, mezquina y  decrépita del lejano oeste, en donde no hay casi cabida para la misericordia y la dignidad humana.

Todo se vuelve mucho más violento y sucio, ya no solo a nivel narrativo y en cuanto a construcción de los personajes se refiere, sino también a nivel visual; es decir, el propio paraje del western y sus singulares espacios, transmutaron del mismo modo con la llegada del “western crepuscular”. Por lo que diríamos que se socavaron los moldes preconcebidos del western, en un ejercicio de autorreflexión y realismo fílmico.

Aunque muchos jóvenes cineastas fueron los propulsores de este cambio dentro del western, también maestros, que prácticamente inventaron el género como John Ford, encontraron en esta transición cinematográfica una oportunidad estimulante para explorar otras visiones del género que parecía ir desgastándose. 

Un western que transita entre la formalidad clásica y la revisionista, es el que probablemente sea el mejor western de todos los tiempos, que es ‘Centauros del desierto’ del propio John Ford.

El desarraigo y la duda empiezan a ser componentes indiscutibles a partir de esta película, en una cinta que a pesar de tener el clásico tono heroico de la vertiente del western tradicional, también se ve impregnada de un evidente existencialismo y ruptura de la idiosincrasia de los personajes.

No obstante, fue con ‘El hombre que mató a Liberty Balance’  del John Ford donde esa transición del cine clásico al revisionista se ve con mayor notoriedad. De hecho, los dos personajes protagonistas representan los dos estilos; siendo John Wayne la representación del western clásico y James Stewart el del que empezaba a replantearse la historia, ética y moralidad del western.

Para muchos, ‘El hombre que mató a Liberty Balance’ es el mejor “western crepuscular” jamás hecho, y no cabe duda que fue el que propulsó ese cambio significativo, hacia esta nueva perspectiva de las historias de vaqueros. 

Ahora es más fácil recuperar el visionado de cualquier programa que se ha proyectado por lo menos siete días más tarde. En esta ocasión me he alargado en la sinopsis de la película para ver si una más completa historia hace que muchos se interesen por buscarla. La van a disfrutar y se alegrar.an de haberlo hecho. El cine tiene obras de arte y esta película es una de ellas.

Sinopsis

Cuando el senador Ransom Stoddard (James Stewart) acude junto a su mujer al funeral de uno de sus amigos más cercanos en el pequeño poblado de Shinbone, un periodista se entromete en su camino dispuesto a conocer más detalles sobre su relación con el fallecido. La historia inicia entonces un viaje en forma de flashbacks para conocer todo lo que le aconteció a Ransom.

En su tiempo, Stoddard era un pulcro abogado que siempre iba en pos de la verdad, hasta que su destino le llevó a la pequeña población de Shinbone, recientemente asaltada por una banda de forajidos. Stoddard conoce a Hallie (Vera Miles),
, una mujer de la que se enamorará, pero también a Tom Doniphon (John Wayne), un tipo atípico, taciturno y con carácter, que también está enamorado de Hallie. Al poco de su llegada a Shinbone, en el pueblo hace acto de presencia Liberty Valance (Lee Marvin), el líder de una temerosa banda de ladrones que atemoriza a la población.

Valance se enfrenta con Stoddard, al que lleva tiempo provocando. A pesar de que el abogado hace tiempo que dejó de resolver conflictos en duelo, acaba aceptando el reto de Valance. Stoddard consigue disparar a Valance antes de que él haga lo mismo, pero se sorprende por la efectividad del disparo. Más tarde, Doniphon le asegurará que él fue quien disparó desde las sombras, dejando que Stoddard se lleve los credenciales, y también el amor de Hallie, con la que se casa. La historia vuelve al tiempo presente, donde Stoddard regresa en ferrocarril a Washington junto a Hallie, recordando a Doniphon, a cuyo funeral había ido.