Ana Brito, : “La risa y la buena energía son contagiosas”

Compartir
«Otras Miradas” con Jorge García Palomo
Ana Brito (Madrid, 1990) se ha convertido un fenómeno del humor que salta incluso a nuestros móviles con reflexiones ingeniosas y trepidantes sobre la vida cotidiana. Le gusta mirar alrededor viendo todo «como una oportunidad y una suerte». Y aquí, en La Mirada Norte, la oportunidad y la suerte son nuestras: Ana Brito, una de las ‘Best Influencers 2022’ según Forbes, nos atiende sin filtros y con su desparpajo habitual. Al más puro estilo de «El Show de Briten»… ¡Bienvenida!

¿Quién es Ana Brito, nuestra “it girl favorita” e “influencer de palo”?

Me considero una persona muy soñadora y trabajadora a quien le encanta hacer reír a los demás. De lo malo te diría que soy una persona muy visceral, extremista, testaruda, maniática del orden y que suele amenazar o mentir mientras sonríe para conseguir lo que quiere. Ojo, que caes en mis redes… Odio que me mientan, la falsedad y la gente que se queja y no hace nada.Mirando las cosas buenas, soy muy cariñosa, familiar, payasa, extrovertida, tolerante y fiel. Me encantan el desarrollo personal, la comedia, bailar, el pan y el chocolate.

Esto es La Mirada… ¿Cómo te gusta mirar la vida?

Tengo una forma diferente de ver las cosas: veo todo como una oportunidad y una suerte, me río de mí misma con frecuencia y me gusta cumplir sueños para sentirme realizada. Me ilusiona mucho cumplir objetivos y compartirlos con la gente que quiero. Y ese es mi objetivo: vivir de lo que me gusta entreteniendo e inspirando mientras comparto lo bueno que me llega con mi familia y amigos.

Ana Brito, cómica de moda y creadora del El Show de Briten

Dices que tu fin es hacer reír y difundir la medicina más reconfortante: la carcajada, la media sonrisa y la alegría que nunca hay que perder. ¿Desde cuándo supiste que tu humor tenía tanto gancho?

Realmente, fue un proceso; me sigue costando asimilarlo y no acabo de creerme ese “gancho” que comentas. Quizás es más evidente cuando un contenido se hace viral. Intento pasármelo bien y que el contenido que haga me haga gracia a mí: esa esencia es la clave del éxito. Creo que la risa y la buena energía son contagiosas.

¿Qué decir de tu entorno, Ana?

No tengo padre, me crié con mis abuelos, con los que tuve una relación muy especial. Mi madre es un diamante en bruto a la que amo, mis amigas son las mejores del planeta y les debo un viaje en barco… ¡Por si alguien quiere financiárnoslo! Y llevo diez años con «el Alto», que es el mejor del universo y nadie le quiere más que yo. Vive amenazado, por supuesto, pero le sonrío sin parar. «Guiño, guiño»… (Risas.)

Para quien no lo conozca aún… ¿qué es “El Show de Briten”?

«El Show de Briten» es un perfil donde cuento y parodio situaciones del día a día con el fin de entretener a los «Nebliners»… Lo que ves es lo que hay.

La cómica ha sido nombrada Best Influencers 2022, según Forbes.

¿Qué te dice la gente sobre tus vídeos, que van de móvil en móvil y entre risas? ¿Cómo te inspiras para retratar situaciones cotidianas tan hilarantes?

Tengo muy buen «feedback» en general del contenido, cosa que me hace mucha ilusión. Siempre hay alguno con la piel fina, pero ofendiditos hay en todas partes. Para mí todo es una fuente de inspiración, desde cosas que me pasan personalmente hasta cosas que pasan a mi familia, amigos ¡y a los «Nebliners»!

¿Y esos cómplices que te apoyan?

Sí. También trabajo de la mano con Raúl Massana, que fue mi profesor de comedia y desde entonces me ayuda a desarrollar formatos e ideas. Muchos temas que lo han petado han sido ideas suyas: le debo mucho. También a Gema Hurtado, mi mano derecha, que no para de tener ideas… especialmente cuando da paseos. Cuando me llama y me dice “Acabo de dar un paseo y he pensado…”, digo: “¡Hala, ya está, «sevavé» un follón!”.

Al margen de tu vis cómica (¡gracias!), ¿cómo afrontas tú esos grandes “problemas del primer mundo”? ¿Consigues relativizarlos con humor?

Suelo relativizar bastante y repetirme mucho la frase de “Es mejor que morirse” o “¿Y si no qué?”. Te das cuenta de que muchos problemas que tenemos están en nuestra mente. A veces las cosas me las tomo con humor, otras no… Soy una mujer con carácter y no todo son risas.

¿Cómo fue el salto a las redes? Me consta que surge tras un despido… ¿Qué recuerdas de esos momentos de incertidumbre? ¿Si quieres, puedes?

El salto a las redes fue un impulso. «Total, no tengo nada que perder”, me dije a mí misma. En esos momentos, los procesos de selección para trabajar estaban paralizados por la covid, por lo que la incertidumbre era generalizada. Realmente, fue un ejercicio para pasar el tiempo y para entretener sin pretensiones. No obstante, desde el principio me lo tomé muy en serio y dije: «Voy a crear un plan de acción para ser como Ellen Degeneres y lo voy a seguir». ¡Y hasta hoy! Creo firmemente que si quieres… puedes; y creo que soy el ejemplo de ello; o, al menos, trabajo cada día para que así sea. Por supuesto, siempre hay excepciones, como todo, pero yo hablo desde mí. Soy muy transparente y me muestro como soy; no sé hacer un papel, así que intento de alguna manera inspirar a través de lo que hago: hay que atreverse, que vida solo hay una y que aquí hemos venido a jugar.

Creo que todos nacemos con unos dones y no me parece casualidad. Hay que hacer un trabajo de introspección para conocerse a uno mismo, ver en qué es buena una y qué cosas puede mejorar. Y, siempre, tener ganas de descubrir cuál es nuestra misión. Aparte de bonito, me parece muy gratificante poder dedicarte a aquello que harías gratuitamente: eso es la verdadera pasión y con ella el tiempo vuela.

Ana Brito se ha convertido en todo un fenómeno del humor.

Te mofas con mucho arte de los chats de Whatsapp de los padres del cole, de las bondades de la maternidad, de las preocupaciones chorras, del apasionante día a día del pijerío e incluso de ti misma… ¿Notas el peso de la fama gracias a tu cachonda viralidad? ¿Te propone ya ideas la gente?

No noto el peso de la fama como tal: quizás en que me piden fotos, pero no deja de ser un reconocimiento a mi trabajo; por lo que, aunque me dé cierto pudor, me hace mucha ilusión. Respecto a las ideas, los «Nebliners» no solo me dan muchos temas -“Tienes que hablar de…”-, sino que además me dan la información para desarrollarlos. Por ejemplo, muchos de los vídeos son de madres e hijos y yo no tengo hijos. Sin su información y vivencias no podría hacer esos guiones. El éxito se lo debo a ellos, sin ninguna duda. Además, me encanta que sea así y que se sientan partícipes del contenido; me hace mucha ilusión.

Conectas con tu frescura para plasmar realidades que muchos hemos vivido… ¿El humor es un lenguaje universal?

Para mí el humor es la medicina más barata que existe; de hecho, es gratis. Me di cuenta con mis abuelos en sus últimos años de vida, en los que ya no estaban tan lúcidos. A pesar de perder la noción del tiempo o incluso de no acabar de reconocernos en ciertos momentos, las bromas y las payasadas se entendían hasta sin hablar. La risa es magia, es muy necesaria y creo que una sonrisa le puede cambiar el día a alguien. Deberíamos aprender a hacer el ejercicio de sonreír más y quejarnos menos; realmente, funciona.

Ana, igual se me escapa y estás en ello, pero ¿has pensado en actuar en salas y teatros con espectáculos al más puro estilo de “El Show de Briten”?

Es algo que tengo pensado, pero todavía no sé ni cuándo ni de qué forma. Está en el panel de los sueños, así que tarde o temprano lo haré. No tengo duda.

¿Recomendaciones de cómicos y cómicas, referentes de Ana Briten?

El humor es muy subjetivo y lo que me puede hacer gracia a mí no tiene por qué hacerle gracia al otro. Eso también me parece muy bonito. Tengo tantos referentes que no sabría ni por dónde empezar… Las redes sociales también han permitido que gente como yo, sin conocimientos, experiencia o formación en comedia, podamos llegar a gente que consume nuestro humor. Hay tanto y tan diverso, que me encanta descubrir gente nueva con la que reírme. ¡Es un sinfín de risas!

¿Alguna sugerencia turística o cómica en Madrid?

A mí me encantan los espectáculos de improvisación como “Corta el cable rojo” o “Jamming” porque cada espectáculo es diferente. Por otro lado, en el Palacio de la Prensa siempre hay humor y, para comedia más “underground”, siempre es bien ir al Beer Station o a la sala El Golfo, donde muchos cómicos prueban sus textos.

Una reflexión final para los lectores… ¡y que viva la comedia, Ana!

Como reflexión, les diría que hagan el ejercicio de conocerse más para, como yo, poder dedicarse a lo que les gusta. Que no dejen de soñar porque los sueños sí se cumplen. ¡Y que si no me recomiendan a veinte amigos tendrán diez años de mala suerte! (Risas.)

¡Mil gracias, «Ana Briten«, y los mejores deseos!

El periodista y comunicador Jorge García Palomo nos presenta a todo tipo de personas genuinas, creativas, curiosas, contingentes y necesarias… Como diría aquel genio, “gente loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo”… Sí, son “Otras miradas”. Y están entre nosotros.