184,6 litros por metro cuadrado en una hora en Valencia, récord de lluvia durante la DANA
La Aemet ha informado del récord de lluvia registrado durante la DANA, que tuvo lugar el pasado martes y que dio lugar a gran cantidad de inundaciones, con graves consecuencias en la Comunidad Valenciana.
LMN
La mayor cantidad de agua registrada se produjo en el Mas de la Calabarra de Turís (Valencia), con una precipitación acumulada diaria de 771,8 litros por metro cuadrado.
Esta cifra supera de forma significativa los 445,4 litros que se registraron en Chiva (Valencia), uno de los puntos donde se tenía constancia de una mayor precipitación en la última DANA. La AEMET registró además una precipitación máxima de 184,6 litros por metro cuadrado en tan solo una hora, lo que se convierte en el valor máximo histórico registrado en España, por delante de los casi 160 litros por metro cuadrado acumulados en Vinaròs (Castellón) en octubre de 2018.
En cuanto a la precipitación máxima en media hora, durante 14 horas se registraron una precipitación máxima de 102,8 litros por metro cuadrado y de 42 litros por metro cuadrado en tan solo diez minutos. Estos datos superan también a los 520 litros por metro cuadrado acumulados en Tavernes de la Valldigna (Valencia) en septiembre de 1996, en la comarca de La Safor (Valencia).
En cuanto a la mayor cantidad de precipitación registrada en la historia de España durante 24 horas fue de 817 litros por metro cuadrado, también en la Comunidad Valenciana, concretamente en la localidad de Oliva el 3 de noviembre de 1987.
Los términos gota fría y DANA son considerados sinónimos, pero el primero fue sustituido por el segundo por su asociación con los grandes temporales de los años ochenta que dejaron víctimas mortales y grandes daños materiales y generaba alarma cada vez que un meteorólogo hablaba de gota fría.
Además, estos fenómenos no siempre provocan lluvias torrenciales, sino que pueden tener múltiples efectos.
Por otra parte, del Campo ha advertido de que “las DANAs no se limitan al Mediterráneo, pues en otras ocasiones han afectado al País Vasco o al continente europeo en los últimos años” y algunos estudios preliminares apuntan a que este fenómeno puede recrudecerse con el cambio climático.
Aunque estos fenómenos carecen de nombre, a diferencia de otros como las borrascas, es algo que está comenzando a plantearse, ya que la gente tiende a prestar más atención cuando tienen un nombre.