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10 tips contra la alergia al polen

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Estornudos, picores, irritación de garganta, nariz y ojos, congestión nasal, mucosidad acuosa…  todos ellos son síntomas típicos de las alergias primaverales.

Según estudios recientes, aproximadamente un 15% de la población sufre alergia al polen. Los síntomas se pueden prevenir, o mejorar, siguiendo los siguientes consejos:

  1. Ventila la casa diariamente, pero hazlo siempre en las horas en las que la polinización es menor, es decir, antes del amanecer o al finalizar la tarde y comenzar la noche. El resto del día, procura que las ventanas y puertas permanezcan cerradas.
  2. La limpieza de interiores en primavera debería extremarse: pasa la aspiradora, mejor que la escoba, para no levantar polvo. No utilices  plumero, mejor limpia las superficies con una bayeta húmeda.
  3. Si tiendes en una zona interior, evitarás que el polen pueda pegarse a la ropa durante el secado.
  4. Al salir a la calle ponte la mascarilla, protege del contacto con el polen, mejora los síntomas e incluso los previene. 
  5. Utiliza gafas de sol, evitarás la irritación y el picor de ojos. Si llevas lentillas habitualmente, en primavera mejor opta por las gafas. Cuando notes los ojos secos, irritados o con picor, no los toques ni los frotes, échate suero fisiológico con frecuencia, si lo mantienes en la nevera, el alivio será mayor.
  6. En el coche instala filtros en los conductos del aire acondicionado y mantén cerradas las ventanillas. Ir en bicicleta, en patinete eléctrico o en moto no es buena idea para los alérgicos.
  7. El deporte al aire libre no es lo más indicado en primavera, si sueles practicarlo, dúchate después de hacerlo y lava la ropa en la lavadora. Entrena, preferiblemente, en lugares cerrados y con buena ventilación. No toques las plantas ni los árboles, tampoco te cobijes bajo ellos ni te tumbes en el césped. Los días con viento son los peores para los alérgicos. Los paseos por jardines y parques son de riesgo en época de alergia.
  8. Si tienes mascota, báñala con frecuencia para eliminar los posibles restos polínicos ambientales que pueda llevar a casa tras el paseo diario.
  9. Consulta diariamente los niveles de pólenes del lugar donde vives, hay aplicaciones móviles muy precisas que se actualizan frecuentemente, incluso informan de la contaminación ambiental.
  10. Aumenta el consumo de frutas y verduras frescas, sobre todo cítricos, ya que tienen acción antihistamínica. El pescado azul también te conviene por sus propiedades antiinflamatorias. Mantenerse hidratado es un buen método para evitar que se reseque la garganta, opta por el agua y evita el café y el alcohol pues ejercen justo el efecto contrario, al igual que el humo del tabaco, que es muy irritante y empeora los síntomas en alérgicos.
  11. Evita automedicarte, hay infinidad de fármacos antihistamínicos, pero no todos son iguales, por lo que es el médico quien deberá prescribir el que mejor se adapte a tus necesidades con el mínimo riesgo de efectos secundarios.