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Ver el eclipse desde el coche puede acabar en accidente y también en multa

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El eclipse total de Sol del miércoles 12 de agosto provocará miles de desplazamientos y situaciones poco habituales en las carreteras. Detener el coche donde no está permitido o utilizar el móvil para fotografiar el fenómeno puede terminar además en sanción.
LMN

El eclipse total de Sol del próximo miércoles 12 de agosto va a provocar una situación poco habitual en las carreteras españolas. Miles de personas se desplazarán para buscar un buen lugar desde el que observarlo y, al mismo tiempo, otros muchos conductores estarán circulando cuando la luminosidad disminuya de manera considerable a última hora de la tarde. La DGT ha preparado un dispositivo especial y advierte de que determinadas conductas al volante pueden terminar en accidente y, si incumplen las normas de circulación, también en sanción.

No existe, evidentemente, una multa por mirar un eclipse. El problema aparece cuando para hacerlo se detiene el vehículo donde no está permitido, se utiliza el teléfono móvil mientras se conduce o se realiza una maniobra que pueda poner en peligro al resto de usuarios.

Una de las situaciones que más preocupa a Tráfico es la aparición de vehículos detenidos en los arcenes o en lugares próximos a las carreteras. El eclipse no convierte estos espacios en aparcamientos improvisados y quienes tengan previsto desplazarse para contemplarlo deberían decidir con antelación dónde van a dejar el coche.

La recomendación cobra especial importancia en Madrid, incluida en el Plan Especial de Seguridad Vial preparado para el 12 de agosto. La concentración de espectadores en determinados puntos puede provocar problemas de circulación antes del eclipse y, sobre todo, una vez finalizado, cuando buena parte del público emprenda el regreso prácticamente al mismo tiempo.

En el norte de Madrid, carreteras como la A-1 y la M-607 serán dos de las vías a tener en cuenta ante los desplazamientos hacia municipios y zonas abiertas alejadas del centro de la capital.

Otro problema previsible serán las fotografías. El eclipse llenará los teléfonos móviles de imágenes, pero intentar conseguir una mientras se está conduciendo puede salir bastante caro.

La normativa prohíbe utilizar manualmente el teléfono móvil al volante. Sujetarlo con la mano mientras se conduce supone una infracción grave castigada con 200 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.

La misma precaución debe aplicarse a cámaras u otros dispositivos que puedan distraer al conductor. Quien quiera fotografiar el eclipse deberá hacerlo con el vehículo correctamente estacionado y fuera de la circulación.

Tampoco se pueden utilizar las gafas especiales para observar el Sol mientras se conduce. Están diseñadas precisamente para bloquear prácticamente toda la luz salvo la necesaria para contemplar el disco solar y, por tanto, impiden mantener la visión necesaria de la carretera.

El eclipse llegará además en un momento especialmente particular del día. En Madrid se producirá durante las últimas horas de la tarde y la disminución de luminosidad será rápida.

Esto obligará a prestar más atención a peatones, ciclistas y vehículos que puedan encontrarse en los accesos a los lugares de observación. También será importante utilizar el alumbrado del vehículo cuando las condiciones de visibilidad lo hagan necesario.

La DGT insiste en que quienes estén circulando cuando comience el eclipse deben mantener la atención en la carretera. Frenar de manera repentina, reducir considerablemente la velocidad para mirar al cielo o realizar maniobras inesperadas puede provocar alcances y accidentes.

La alternativa es sencilla: abandonar previamente la carretera y estacionar en un lugar permitido.

El otro momento complicado llegará después. La previsión de Tráfico es que el fenómeno genere cientos de miles de desplazamientos extraordinarios y una parte importante de ellos coincidirá en el regreso. Por eso, además de decidir dónde observar el eclipse, conviene pensar antes de salir dónde dejar el vehículo y a qué hora volver.

El eclipse durará apenas unos minutos. En las carreteras, sin embargo, sus efectos pueden prolongarse bastante más.