Noemí Casquet: “Escribo novelas de liberación y mi propósito es cambiar el mundo”

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Su mirada es penetrante, vívida y abierta al mundo. Un mundo que quiere transformar desde la liberación. Así lo confiesa en La Mirada Norte la periodista y escritora Noemí Casquet (Barcelona, 1992), todo un icono de la comunicación con más de dos millones de seguidores en las redes sociales.
Las Otras Miradas de Jorge García Palomo

Referente en distintos medios, como Playz de RTVE, nuestra protagonista lleva más de doce años investigando sobre el sexo, una de sus pasiones existenciales, y atesora varios libros superventas, como Mala Mujer, la trilogía Zorras, Malas y Libres y, cómo no, sus recientes éxitos: “Cuerpos” y “Almas”. Noemí Casquet pasó imperial por La Resistencia y ahora ha venido a divertirse con nosotros. ¡Bienvenida, amiga!

¿Cómo te definirías a día de hoy, Noemí?

Mi trabajo es mi propósito. Soy de las personas que creen que existe el alma. Mi propósito del alma es hacer lo que hago: intentar liberarme y retornar el sexo a su hábitat natural. Y cómo me concibo: estoy en el camino de mi propósito de alma. Estoy condenada  a hacer lo que hago porque, si no, estaría muerta. Me considero una persona muy abierta de mente, con facilidad para entender cómo funciona la vida, comprensiva. Y en el lado oscuro: muy impaciente, con perfeccionismo obsesivo, búsqueda constante de reconocimiento, incapacidad de pedir ayuda… La luz y la oscuridad son el mismo camino. Es una graduación de la intensidad en el mismo camino. Y hay que aceptarlo todo.

¿Cómo le gusta mirar la vida a Noemí Casquet?

Me gusta mirar la vida de forma abierta. Me encanta la existencia. Todo es muy denso y material –la comida, el sexo, el amor, el dolor-, pero al mismo tiempo es fascinante. Poder transitar por todo esto y disfrutar de la comida, un buen orgasmo, de las conexiones corporales y la naturaleza… Esa densidad más oscura es la misma a la inversa: en el lado placentero. Intento ver la vida de forma abierta, pese a que acepto que hay una ley de polaridad con una cara más agradable y otra menos agradable.

Archiconocida periodista especializada en sexualidad, escritora de “novelas de liberación” con miles de ventas… Cuentas con dos millones de seguidores en Instagram: ¿cómo se lleva este éxito?

Creo que todavía no he alcanzado el éxito que quiero, Jorge. Siempre lo digo: el éxito que quiero es el reconocimiento por mí misma hacia mí misma. Claro que mi existencia ha cambiado: el panel publicitario y el caché de ahora es distinto al que tenía antes. A nivel económico, tengo estabilidad, eso ha cambiado. Y la fama: sí, me paran, pero no mucho. Puedo ir por Madrid y tomarme algo como siempre. Y la gente es muy agradecida. Y yo con ellos. Eso sí, ya te lo he confesado hace poco… ¡ya sabes que ahora me cuesta mucho ligar…! (Risas.)

Todo empezó –siempre te lo recuerdo- con aquel blog tan personal y rompedor hace años… ¿Qué queda de aquella Noemí?

¡Es verdad! ¡Hemos estado en contacto constante, durante más de 12 años, Jorge, desde aquel blog! ¡Te tengo mucho cariño! ¿Y qué queda de aquella Noemí? ¿O qué no queda? ¡La inocencia! Empecé muy inocente, desde la ignorancia, con 17 años. Empecé muy bonita, muy pura. Me timaban por todos lados, pero estaba contenta. Con esa pasión, ganas, lucha… Pese a que hay baches, en mi interior estoy feliz y tremendamente agradecida a mi trabajo porque me dedico a lo que me apasiona. Cuando hacía el blog (detodoynada.com) tenía muchas ganas de reivindicar y cambiar las cosas desde esa rabia inicial. Ahora lo hago también, pero con una fuerza distinta. ¿Y qué queda? ¡Me encanta el sexo! Y me queda el propósito de cambiar el mundo. Es el motor: la clave que me une con esa chica de 17 ó 18 años que empezó con un blog sobre sexo y hoy tiene más de dos millones de seguidores y más de 150.000 libros vendidos. El motor es cambiar el mundo.

Ahora hablamos de tus libros… Pero antes, ¿qué es “Santa Mandanga”?

Somos la primera plataforma de educación sexo-afectiva práctica y accesible para todo el mundo. Bueno, para mayores de 18 años. Como dice la web: “Hemos venido para hacer ruido, romper moldes, derribar tabúes para hacer el trabajo sucio por ti (y nunca mejor dicho)”.

Tras tu anterior trilogía, llegan ahora otros dos libros nuevos: “Cuerpos” y “Almas” (Penguin Libros). ¿Cómo son estas historias libérrimas?

Escribo novelas de liberación. “Cuerpos” y “Almas” son una especie de thrillers eróticos, de ficción contemporánea. Hay parte autobiográfica, pero quién no ha salido a veces de fiesta y se ha inventado una vida que no le corresponde… Es interesante que esa pequeña parte de ti, pero es ficción. “¿Quién quieres ser esta noche?” es la pregunta en “Cuerpos”. Y “¿Qué es lo evidente?” es la pregunta en “Almas”. Toda alma esconde una verdad y lo evidente es que todo forma parte de un plan maestro para que las almas se encuentren…

¿Algún lugar de Madrid que te inspire especialmente?

Tengo dos lugares… Uno, el Café Comercial, que ya sé que es un cliché, pero me encanta. Le tengo mucho cariño y respeto por lo que significa cultural y literariamente. Es un lugar al que suelo ir en momentos especiales para mí. Aquí nació mi libro “Zorras”. Me reuní con mi editora por primera vez –de Penguin- y espero que sea una relación hasta la eternidad. Y, por otro lado, el Café Central. El jazz me apasiona: es otra de mis grandes debilidades. Y lo que ha significado y lo que significa el Café Central para el jazz en Madrid hace que esté fascinada con ese lugar. Va en mi corazón.

Una reflexión final desde La Mirada Norte…

Solo vamos a vivir una vez: ¡no perdamos el tiempo en tonterías! Y tienes que estar agradecida y plantearte para quién estás viviendo: si para el sistema o para ti. Es la primera pregunta en el camino para la liberación: ¿para quién vivo?

¡Mil gracias y los mejores deseos, Noemí!

Más detalles, en la web: www.noemicasquet.com

Jorge García Palomo

El periodista y comunicador Jorge García Palomo nos presenta a todo tipo de personas genuinas, creativas, curiosas, contingentes y necesarias… Como diría aquel genio, “gente loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo”… Sí, son “Otras miradas”. Y están entre nosotros.