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Los vestidos que triunfan este verano y que seguirás llevando en septiembre

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El mes de Agosto todavía tiene mucho verano por delante, pero las nuevas colecciones empiezan a ocupar los escaparates y toca pensar en prendas que puedan aprovecharse también en septiembre. Los vestidos fluidos, los diseños de inspiración sesentera, los estampados florales y los modelos drapeados están entre las tendencias que mejor permiten hacer esa transición.

Estamos en pleno agosto, todavía quedan vacaciones y semanas de altas temperaturas, pero las tiendas empiezan ya a cambiar. Las últimas rebajas conviven con las primeras colecciones de otoño y surge la duda habitual a estas alturas del verano: qué merece la pena comprar ahora para no guardarlo en el armario dentro de apenas unas semanas.

Los vestidos ofrecen este año algunas de las mejores respuestas. Las tendencias de primavera-verano 2026 han recuperado siluetas de otras décadas, estampados clásicos y diseños suficientemente versátiles para seguir utilizándolos cuando llegue septiembre. La clave estará entonces en cambiar sandalias y complementos estivales por bailarinas, mocasines, zapatillas o una chaqueta ligera.

Una de las tendencias que más presencia ha ganado esta temporada es la inspiración en los años 60. Los vestidos cortos de línea sencilla, los diseños ligeramente acampanados y las siluetas rectas han regresado tanto a las pasarelas como a las colecciones de las principales cadenas de moda.

Son vestidos fáciles de llevar durante los meses de calor porque no necesitan demasiados complementos. Una sandalia plana, unas alpargatas o unas zapatillas son suficientes durante agosto, mientras que en septiembre pueden combinarse con bailarinas o mocasines y una americana para conseguir un aspecto completamente diferente.

La estética de aquella década aparece también en los estampados geométricos, los cuellos marcados y los minivestidos, aunque las versiones actuales son generalmente más sencillas y fáciles de incorporar al día a día.

Los estampados florales vuelven a ocupar buena parte de las colecciones de verano, aunque este año conviven las flores pequeñas con diseños botánicos de mayor tamaño y combinaciones de colores más llamativas. Firmas como Chloé, Carolina Herrera o Balenciaga han incluido distintas versiones de esta tendencia en sus propuestas para 2026.

Para quienes quieran seguir utilizando el vestido después de las vacaciones, los modelos con fondos oscuros son probablemente los más interesantes. Negros, verdes, marrones o tonos granates permiten mantener el estampado floral sin que el resultado parezca exclusivamente veraniego.

El cambio de complementos vuelve a ser fundamental. El mismo vestido que durante agosto funciona con un bolso de rafia y unas sandalias puede utilizarse unas semanas después con un bolso de piel, unas bailarinas y una chaqueta fina.

Los drapeados se han convertido en otra de las tendencias importantes de 2026. Aparecen especialmente en la cintura y la cadera, aunque también se utilizan nudos y recogidos para modificar la caída del tejido y aportar movimiento a vestidos que, de otra manera, tendrían una estructura mucho más sencilla.

Este tipo de diseño tiene además la ventaja de funcionar tanto durante el día como por la noche. Un vestido midi drapeado puede llevarse con sandalias planas para un conjunto informal y transformarse para una cena cambiando únicamente el calzado, el bolso y algunos complementos.

Las versiones lisas en colores neutros tienen además más posibilidades de llegar al otoño. Marrones, beige, verde oliva o negro permiten alargar la vida de una prenda que durante las semanas de más calor puede parecer completamente veraniega.

Las flores no están solas esta temporada. Rayas y cuadros han ganado presencia en los vestidos de 2026 y aparecen en colecciones de firmas como Chanel, Burberry, Thom Browne o Anna Sui.

Las rayas continúan teniendo una clara vinculación con el verano, especialmente cuando se combinan blanco y azul, pero este año aparecen también en tonos tierra, verdes o marrones. Los cuadros, por su parte, permiten una transición todavía más sencilla hacia septiembre y octubre.

Los vestidos camiseros son una de las prendas donde mejor funcionan ambos estampados. Durante agosto pueden llevarse abiertos, con sandalias o incluso sobre el bañador, mientras que cuando bajen las temperaturas admiten zapatos cerrados y una chaqueta.

El regreso de los diseños cortos no ha conseguido desplazar al vestido largo. Los modelos fluidos siguen siendo una de las prendas más habituales del verano y este año mantienen la influencia de los años 70 que lleva varias temporadas apareciendo en las colecciones.

Vestidos cruzados, escotes halter, tejidos vaporosos y siluetas amplias mantienen una estética relajada que funciona especialmente bien durante las vacaciones. También continúa presente el estilo boho, aunque en 2026 aparece en muchas ocasiones de una manera menos recargada, con menos accesorios y prendas de líneas más limpias.

Los vestidos largos lisos son además otra buena opción para septiembre. Un modelo que ahora utilizamos con sandalias puede cambiar bastante acompañado de una chaqueta vaquera, una americana ligera o un zapato cerrado.

A estas alturas del verano merece la pena mirar un poco más allá de las vacaciones antes de comprar. No se trata de empezar a vestirse de otoño en pleno agosto, sino de elegir prendas que puedan seguir utilizándose cuando cambie el calendario y las temperaturas continúen siendo altas.

Vestidos midi, diseños camiseros, estampados con fondos oscuros, colores neutros y tejidos que permitan añadir una chaqueta son algunas de las opciones con más recorrido. En Madrid, además, septiembre suele conservar durante buena parte del mes temperaturas suficientemente altas como para mantener todavía muchas prendas de verano.

No será necesario, por tanto, cambiar completamente el armario cuando terminen las vacaciones. Con otros zapatos, un bolso diferente y alguna prenda ligera para las primeras horas de la mañana o la noche, muchos de los vestidos que están marcando este verano de 2026 podrán seguir utilizándose durante buena parte de septiembre.