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Los 6 errores que nunca debes cometer si tu coche se avería en el arcén este verano

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Con más de 104 millones de desplazamientos previstos por la DGT durante las vacaciones, saber cómo actuar ante una avería puede evitar accidentes y salvar vidas. Estos son los fallos más habituales que conviene evitar.

Las carreteras españolas volverán a llenarse de vehículos este verano. La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido entre julio y agosto, un escenario en el que aumentan tanto las retenciones como las averías. Un pinchazo, un problema mecánico o un sobrecalentamiento pueden obligar a detenerse en el arcén, pero hacerlo de forma incorrecta supone un importante riesgo para los ocupantes y el resto de conductores.

Según recuerda Prima Seguros, el primer error suele producirse en el momento de la avería. Frenar bruscamente para llegar al arcén o detenerse en una zona con poca visibilidad, como una curva o un cambio de rasante, puede provocar situaciones muy peligrosas. Lo recomendable es reducir la velocidad de forma progresiva, activar las luces de emergencia y buscar, siempre que sea posible, un lugar donde el vehículo sea visible desde la distancia.

Una vez parado el coche, la prioridad debe ser hacerse visible. Además de mantener encendidas las luces de emergencia y señalizar correctamente la incidencia, es fundamental salir del vehículo únicamente por el lado contrario al tráfico y utilizando el chaleco reflectante. Permanecer junto al coche esperando la asistencia aumenta considerablemente el riesgo de atropello, por lo que lo más seguro es situarse detrás de la barrera de protección o en una zona alejada de la circulación.

Otro de los errores más frecuentes es intentar solucionar la avería en plena carretera. Cambiar una rueda o revisar el motor en el arcén puede resultar muy peligroso si obliga a permanecer cerca de los vehículos que circulan. Salvo que pueda hacerse sin exponerse al tráfico, lo más recomendable es solicitar asistencia profesional y esperar en un lugar seguro. En una situación de emergencia, la avería pasa a un segundo plano: proteger a las personas debe ser siempre la prioridad.