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Llegan las luces V-16, los triángulos de emergencia dejan de ser obligatorios

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Los triángulos de emergencia irán desapareciendo de las carreteras. Las luces V-16, que se apoyan en el techo del coche, se encienden al instante y emiten destellos visibles a un kilómetro de distancia, pueden utilizarse desde el 1 de julio en lugar de los clásicos reflectantes rojos, que quedarán definitivamente proscritos el 1 de enero de 2026.

Estos dispositivos se fijan a la carrocería con un potente imán y emiten intensos destellos en “color amarillo auto” y en un ángulo de 360 grados. Mejoran la visibilidad del vehículo detenido, en particular de noche o con lluvia o niebla, y además facilitan la maniobra de alerta a las personas con movilidad reducida y, por su menor tamaño, a los motoristas.

Las principales ventajas de las luces V-16 son su largo alcance y su facilidad de uso, ya que se colocan sobre el techo del vehículo desde el habitáculo y se activan por sí solas en cuanto se apoyan en el metal.

Estos sistemas mejorarán notablemente la seguridad vial, pues la colocación de los triángulos exigía caminar por el arcén para situarlos donde pudieran ser vistos con antelación suficiente por el resto de automovilistas: entre 2018 y 2020, la Dirección General de Tráfico (DGT) registró 42 muertes por atropello en vías interurbanas por abandonar el vehículo tras un accidente o una avería.

Durante los próximos cuatro años y medio los triángulos todavía podrán usarse, pero un 18,5% de los conductores ya dispone de la nueva señal luminosa de emergencia, según datos de un estudio publicado el martes por el Real Automóvil Club de España (RACE) y BP.

El informe refleja asimismo que, en apariencia, el cambio legal es para bien, porque solo el 53% de los automovilistas sabe cómo debe colocar los triángulos: al menos a 50 metros del vehículo y visibles para el resto de conductores desde un mínimo de 100 metros, uno delante y otro detrás (salvo en vías de un solo sentido para la circulación).

Características de la señal luminosa

Tal y como ya exige el reglamento de vehículos, estos equipos funcionan también bajo la lluvia (deben tener un grado de protección mínimo IP54), resisten fuertes rachas de viento gracias a la potencia de su imán y soportan temperaturas de entre -10 ºC y 50 ºC. La alimentación del dispositivo, por otra parte, proviene “de una pila o batería que deberá garantizar su uso al cabo de 18 meses”.

El real decreto aprobado en marzo modificó el reglamento y estableció que desde el 1 de julio sustituyen legalmente a los triángulos, y que estos perderán su vigencia en 2026. En ese momento, la señal luminosa se convertirá en la única forma permitida de avisar del peligro, y además esta deberá ser inteligente: mediante un sistema GPS y una tarjeta SIM comunicará “su activación, desactivación y geoposicionamiento al punto de acceso nacional en materia de tráfico y movilidad”, dice la norma. Es decir, a la DGT.

Tráfico irá publicando en una página web todavía inactiva (www.dgt.es/v16) el listado de las marcas y modelos que cumplan todos los requisitos exigidos hasta 2026. Aquellos dispositivos que no cuenten con elementos de conectividad, que se venden desde hace un par de años, solo serán válidos –como los triángulos– hasta esa fecha.