Las libretas bancarias van a desaparecer

Compartir
El proceso de digitalización de las entidades financieras en España está provocando que cada vez sea más complicado para algunas personas poder mantener la relación de la que disfrutaban hasta ahora en sus cajas y bancos.
LMN

Tras la decisión de diferentes entidades de limitar los servicios en ventanilla o el cierre de oficinas, ahora llega la nueva tendencia de eliminar las clásicas libretas de ahorro. Esto supone una exclusión financiera para todas aquellas personas que no tienen conocimientos tecnológicos.

Tradicionalmente se recurría a la libreta bancaria como vínculo entre el cliente y el banco. Se trata de un documento de papel, una pequeña cartilla que cuenta con diferentes hojas grapadas en las cuales se encuentran debidamente reflejados todos los movimientos de dinero de la cuenta corriente así como el saldo de la misma tras cada uno de los movimientos.

Es importante tenerla actualizada y al día para poder usarla en los cajeros automáticos o acudir a las ventanillas en las oficinas bancarias.

Sin embargo, este servicio ha caído en desuso en los últimos años y son cada vez más las entidades bancarias que no prestan este servicio.

Adiós a las libretas

Un estudio realizado por parte de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha permitido conocer los bancos que ya no emiten libretas de ahorro, así como aquellas entidades que, aunque siguen ofreciendo este servicio, lo hacen con comisiones.

Entre casi una veintena de entidades con red de oficinas físicas analizadas, cuatro de ellas ya no ofrecen libretas bancarias, siendo estas las siguientes: Abanca, BBVA, Bankinter y Caja Rural de Jaén. De esta forma, en ninguna de ellas es posible disfrutar de este servicio en la actualidad.

Libretas con comisiones

Por otro lado, del resto de bancos y cajas que aún ofrecen libreta bancaria, hay que tener en cuenta que en algunas entidades se cobra comisión por este servicio. Este es, por ejemplo, el caso de BBVA o Banco Sabadell. En ambos se cobra una comisión de 10 euros: en el primero para los titulares con cuentas con libreta activa como concepto de comisión de mantenimiento (a excepción de que tengan domiciliada una pensión contributiva de un mínimo de 300 euros); y, en el segundo, por la emisión de la libreta a menores de 65 años.

Por su parte, en Ibercaja se cobran 2 euros de comisión a los menores de 70 años, y Kutxabank aplica una comisión de 3 euros por emisión a todos sus clientes.

Comisiones por dinero en ventanilla

A esta delicada situación con respecto a las libretas bancarias hay que sumar el hecho de que existe cierta dificultad para sacar dinero en efectivo en ventanilla en algunas oficinas. En el caso del BBVA tiene una comisión de 2 euros en retiradas de dinero inferiores a 2.000 euros, mientras que el Banco Santander no permite sacar cantidades inferiores a los 600 euros.

En el caso de CaixaBank nos encontramos con que aplica una comisión de 2 euros por realizar operaciones en oficina que se puedan llevar a cabo a través de otros canales, como es el caso del pago de recibos e impuestos o por reintegros en efectivo, entre otros.

De igual modo, también aplican comisiones por pagar recibos con dinero en efectivo en ventanilla diferentes entidades como Banco Santander (10 euros), Kutxabank (4 euros), Banco Sabadell (2 euros), Global Caja (5 euros), BBVA (3 euros) y CaixaBank (3 euros).

Ante este tipo de situaciones, desde el Gobierno se llamó a consulta a las entidades bancarias españolas a principios del pasado año 2022, de forma que se les exigió la puesta en marcha de medidas contra la exclusión financiera de las personas mayores ante las reclamaciones de pensionistas y jubilados.

El Ejecutivo dio un plazo de un mes a las entidades para que se encargasen de revisar y modificar los protocolos necesarios para hacer frente a este problema, si bien, un año después, el panorama actual no es muy diferente de por aquel entonces.

De hecho, la propia Organización de Consumidores y Usuarios ha recordado al Gobierno que este tipo de prácticas suponen la exclusión financiera de los colectivos más vulnerables, que al mismo tiempo deben ser los que gocen de una protección especial. Por ello, solicitan que el servicio bancario físico se considere como un servicio básico y universal, y que sea posible garantizar atención presencial a todos los ciudadanos, sin que haya discriminación para todos aquellos mayores que quieren mantener una atención por parte del banco de forma presencial.

Cierres de oficinas

Un aspecto a tener en cuenta con respecto al sector de la banca en España es que en los últimos cinco años se han cerrado una de cada tres oficinas. Desde el año 2016, 9.700 sucursales, produciéndose el mayor recorte de oficinas en Tarragona, Gerona, Palencia, Barcelona, Zamora, Salamanca y León.

Por otro lado, las provincias con menor recorte de oficinas son Cuenca, Albacete, Teruel y Huesca. En cualquier caso, existe una tendencia clara a la digitalización y a la extinción de las oficinas bancarias. Cada vez es posible realizar más operaciones desde nuestros dispositivos móviles u ordenadores, a través de internet, y las entidades bancarias optan por decretar el cierre de aquellas oficinas que consideran que son prescindibles en su red.