Las consecuencias de compartir nuestra información en internet

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Cuando interactuamos con redes sociales, aplicaciones como Whatsapp, Telegram, Line, etc. Vamos compartiendo información sobre nosotros mismos y generando nuestra huella digital.

La inmensa mayoría de personas, desconoce los riesgos y responsabilidad de dejar nuestra huella digital en internet y las repercusiones que esto pueda tener.

Es nuestra responsabilidad ser cautos a la hora de compartir información y ser conscientes de la repercusión que tienen que dejemos nuestros datos visibles a todo el mundo.

Los conocidos como Ciberdelitos son ya los segundos que más se producen en España, solo superados por los hurtos. Las principales estafas se producen una vez que los ciberdelincuentes se hacen con alguno de nuestros datos.

Por lo tanto, antes de compartir algo en internet, debemos pensar si realmente no nos importa que cualquier persona pueda acceder a ello, bien ahora, o en el futuro. Debemos tener claro que perderemos el control de cualquier información subamos a internet y un tercero habrá podido guardarlo y a su vez compartirlo, dado que es información pública.

Cada persona, se hace directamente responsable de su privacidad, tanto en la vida “offline” como en la “online”. Es habitual que hayamos compartido en internet algún tipo de información que nos pueda afectar negativamente a nosotros mismos o a terceros sin ser conscientes de los riesgos que pueden llegar a tener.

Aunque cada usuario es libre de hacer lo que crea oportuno con sus datos personales, existe cierta información que puede tener consecuencias muy graves para nuestra seguridad. En este sentido, el Instituto Nacional de Ciberseguridad ha publicado sus consejos de qué datos nunca debemos de compartir:

  • El Correo Electrónico y Número de teléfono

Aunque es habitual que utilicemos los emails personales para registrarnos en sitios web, si los compartimos sin control, nos exponemos a ser víctimas de spam, phishing y todo tipo de ciberataques de ingeniería social. Además, debemos recordar que es la mitad del conjunto de credenciales que usamos para acceder a ciertos sitios (usuario y contraseña)

  • Dirección y ubicación

Compartir nuestra ubicación en tiempo real o la dirección de nuestro hogar es peligroso, no sabemos las intenciones que puede tener alguien que pueda estar interesado en saber donde vivimos, que sitios frecuentamos, o cuando no estamos en casa.

  • Fotos de Menores

Es habitual compartir momentos importantes en la vida de todo, como por ejemplo el nacimiento de nuestro hijo, sobrino o nieto, especialmente en las redes sociales.

Sin embargo, no sabemos donde pueden acabar estas imágenes ni quien puede tener acceso a ellas. Lo mejor es taparle la cara de algún modo.

  • Fotos Comprometedoras

El hecho de subir fotos a nuestras redes sociales ya tiene un impacto significativo en nuestra identidad digital, y debe hacerse con debido cuidado.

Publicar fotos comprometedoras, intimas o sexual pueden suponer una amenaza para nuestra seguridad y tener consecuencias muy graves como la sextorsión o el ciberacoso.

  • Documentos Personales

Nuestro DNI, Carnet de conducir, contratos de trabajo, o datos bancarios, son datos personales especialmente sensibles.

Revelando este tipo de información, nos exponemos a una suplantación de identidad y al uso de nuestros datos para cometer fraude.

  • Opiniones, Quejas, comentarios comprometidos

Es habitual compartir críticas y quejas en internet, sin embargo un comentario subido de tono, podría ofender a ciertas personas y sentirse atacadas, lo que en algunos casos podría derivar en conflictos legales o incluso que estas personas lleguen a tomar represalias poco lícitas contra nosotros.

  • Conversaciones privadas

Del mismo modo que no debemos compartir fotos de terceros sin su aprobación, las conversaciones privadas NO son algo que debamos compartir en internet, especialmente si contienen datos personales o información que podría considerarse sensible y la otra persona preferiría no difundir.

Si a pesar de estas y otras medidas de seguridad, acabas siendo víctima de algún ataque informático o extorsión por la red, no dudes en pedir ayuda a las autoridades. Puedes denunciar ante la Guardia Civil o consultar por teléfono en la línea 017 que tiene el Instituto Nacional de Ciberseguridad INCIBE donde te aconsejarán cómo proceder.

Recuerda que la mejor protección contra el cibercrimen es la información, estar al día de las últimas estafas que circulan, métodos de engaño y sistemas de protección y privacidad de todos los dispositivos y aplicaciones que utilizas. 

Autor: Josué LópezCEO & CSO en Auditech.