José Javier Hombrados, leyenda del Balonmano: “Me considero un afortunado”

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José Javier Hombrados Ibáñez es toda una leyenda del balonmano español. Su nombre se escribe con letras de oro en la reciente y dorada historia de este deporte. Estandarte de una época irrepetible, puede presumir de haber jugado en los mejores equipos españoles y conseguir los títulos más importantes. No le falta ninguno. Con la selección suma 260 internacionalidades y sólo le supera su compañero y amigo, David Barrufet. Se retiró con 49 años hace pocos meses y ahora se dedica a la formación y preside la Federación Madrileña de Balonmano
Juan Ussía

P- Te acabas de retirar después de 30 años como profesional. Lo tuyo es un caso excepcional. ¿Por qué te has retirado?

R-Hombre, yo creo que a los 49 años está bien retirarse.

En tu currículo y palmares no caben más títulos: 5 Ligas de Campeones, 8 Ligas, Supercopas de Europa, Copas del Rey, 1 Mundial, 2 medallas olímpicas ¿Te consideras una leyenda?

Me considero un afortunado que ha podido hacer y trabajar de lo que le gusta jugando en los mejores equipos de España y con unos compañeros impresionantes.

¿A qué te dedicas ahora?

Principalmente mi trabajo es ser director de Deportes de la Institución Educativa SEK y también soy el presidente de la Federación Madrileña de Balonmano. Básicamente esto me ocupa el tiempo. También a la familia y a la faceta de comentarista de los partidos.

En tus inicios jugaste en el Atlético de Madrid, pero también en el Atlético Alcobendas ¿Cómo fue esa experiencia?

Es cierto. Jugué en el Atlético Alcobendas cuando Jesús Gil cedió la sección en 1.991. De ese club salió luego el modelo del Club Balonmano Alcobendas.  Lo recuerdo con especial cariño. Un año después me marché a Cantabria.

Has conseguido ganar Ligas de Campeones con tres equipos españoles diferentes ¿Cómo se consigue eso? Te lo pregunto porque hoy en día es casi imposible

Era otra época, pero si, la verdad es que tuve suerte en los equipos que elegí porque en todos ellos viví momentos dulces de su historia. De Alcobendas me marche al Teka Cantabria, un equipo lleno de estrellas y ganamos la Liga de Campeones y La Liga. También me sucedió lo mismo en Pamplona cuando me fichó el Portland. Lo de Ciudad Real es diferente porque allí estuve diez años de mi vida profesional.

JJ Hombrados defendiendo la camiseta del Atlético de Madrid

Por ti pagaron clausulas de rescisión varias veces, ¿cuéntanos? Eso ahora es imposible

Vuelvo a decir que era otra época, pero sí. El Portland pagó al Ademar de León 90.000 euros para ficharme y después el Ciudad Real abonó 150.000 euros. Ahora esto es imposible. Un presupuesto de un equipo Asobal ronda el medio millón de euros e imagínate pagar esas cantidades lo que supone para ellos.

Parece que siempre tomaste siempre buenas decisiones porque a cada equipo que te fuiste se convirtió en campeón de algún título ¿Cómo se toman esas decisiones?

Muchos compañeros me lo dicen y creo que tuve suerte en las decisiones que tomé. En Cantabria, después en Pontevedra, donde jugamos la fase final de la IHF, en Pamplona, que ganamos la Champions en el Palau, y en Ciudad Real, que era un proyecto por hacerse y ganamos 25 títulos. Pero en cada caso, disfrute. También en los cuatro años que estuve en León, donde ganamos una Liga y una Recopa, y que era una escuela donde pasaron casi todos los jugadores que después despuntaron.

Pero tu paso por Ciudad Real fue especial

En Ciudad Real fue algo espectacular por el ambiente y la ciudad. Nos sentíamos como si lleváramos toda la vida allí. Fueron diez años maravillosos de un equipazo que lo ganó todo. Eso es irrepetible.

En Ciudad Real estuvo 10 años y ganó 25 títulos

¿Qué diferencias hay entre aquella dorada y la actual?

Muchas. Eran unos momentos con una liga espectacular. Los rivales eran equipazos con los mejores jugadores, tanto nacionales como internacionales. En la terna de candidatos había cinco o seis equipos y ahora solo hay uno. Otra diferencia se ve en que nuestros mejores jugadores no juegan en la Liga Asobal, sino que lo hacen fuera. Aquí, de hacerlo, solo podrían jugar en el Barca porque los salarios que les ofrecen son mucho mayores.

Pero nuestra selección sigue ganando títulos ¿A qué se debe?

Hay selecciones como Croacia que su liga nunca ha sido especialmente potente, pero exporta muchísimos jugadores. Es lo que está pasando ahora en España. Tenemos unas selecciones muy buenas y producimos muchos jugadores, pero nuestra liga no es tan potente.

¿Crees que podremos volver a esa época dorada?

Hay que trabajar mucho. A corto plazo es muy difícil. El tema es que atraigamos a nuestros jugadores buenos e internacionales para que jueguen aquí

Te quedaste a muy pocos partidos de ser el jugador que más veces vistiera la camiseta nacional. Además, has participado en 4 juegos olímpicos ¿Qué recuerdos tienes?

De la selección solo tengo recuerdos increíbles. El Mundial de Túnez, las dos platas europeas y las dos medallas olímpicas en los cuatro juegos olímpicos que he participado. Se dice pronto.

Levantando junto a Roberto García Parrondo una de las muchas copas que ganó en Ciudad Real

Si echas la vista atrás, ¿Con qué títulos te quedas?

Las primeras Ligas de Campeones en Cantabria, Pamplona y Ciudad Real. También con el Mundial de Túnez.

Con toda tu experiencia, ¿no has pensado ser entrenador? Y de los que has tenido, ¿con cuál te quedas?

No. Me parece durísima la vida del entrenador. He tenido la suerte de tener a los mejores, pero me quedó con Talant Dujshebaev

.Por último, ¿Qué consejos das a todo el que se inicie en el balonmano o cualquier deporte y quiera ser profesional?

El niño que empieza a jugar a un deporte, sea el que sea, pensando que va a ser una estrella, no puede hacer algo porque quiera ser una cosa, aunque no le guste. Tiene que disfrutar. Yo jugué hasta los 49 porque me lo pasé bien, más que por otras consideraciones