Goyo González: “Fui pintor antes que periodista”

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Gregorio González Sánchez, más conocido por Goyo, es un conocido periodista y presentador de programas de radio y televisión. Todoterreno y polifacético en la profesión, lleva cuatro décadas dando voz y presentando todo tipo de programas, especialmente de entretenimiento y humor. Lo que no conocíamos de él es su faceta artística, ya que desde hace cuatro años se ha lanzado a exponer sus cuadros. Ahora participa en una exposición colectiva en el Centro Comercial Moraleja Green. La pintura le acompaña en su vida desde siempre y como nos cuenta, “siempre fui pintor antes que periodista”

P-¿A qué te dedicas ahora?

R-Es una pregunta difícil de responder. Porque cada cosa que hago tiene unas características muy determinadas. Estoy en la radio con Carlos Herrera, en Herrera en Cope, en esa familia absolutamente loca que hemos creado, muy divertida donde la gente se lo pasa muy bien.

También estoy trabajando para Telemadrid haciendo un concurso diario que se llama “Atrápame si puedes” y acabo de poner punto y aparte a un proyecto de alimentación, porque la gastronomía es otra de mis grandes aficiones.

Y, además, participó en una exposición, en este caso colectiva, que se exhibe en una sala del centro comercial Moraleja Green, con cuyo centro colaboramos desde hace bastante tiempo.

Y encima, ¿eres pintor?

Encima no. Fui pintor antes que periodista, que eso es lo que la gente no sabe. Yo empecé a pintar y a dibujar con 8 o 9 años. Iba para Bellas Artes. Se me daba bien y tenía aptitudes para ello. De hecho, me llevaron al taller de Manuel Huertas para aprender, maestro del Hiperrealismo, con 13 o 14 años. Pero me inquietaban otras cosas y después acabé pintando de manera autodidacta y me metí en el mundo de la posmodernidad de la movida.

Pero, ¿siempre has seguido pintando?

Claro y haciendo fotografía también con un laboratorio muy humilde en casa y lo echo de menos. Me curré muchos años todas estas cosas. Lo único que no me atreví nunca, y mira que yo estoy todo el día expuesto, fue a mostrar lo que hacía. Tenía miedo quizá a la opinión del resto con algo tan íntimo como es para mi la pintura.

¿Cuándo surgió ese momento para que te lanzaras?

Fue hace cuatro años, tengo 59, que coincidí con un pintor profesional en la urbanización Santo Domingo, empezamos a hablar, y teníamos muchas cosas en común. Seguimos hablando, le acabe montando una exposición, pero yo como intermediario. Le conté que pintaba, vio lo que hacía y me animó.

La primera la hicimos en Moraleja Green y estaba un poco encorsetado. Se veía en mis cuadros. Y ahora pinto lo que quiera y me da la gana. Me da igual la opinión de la gente.

Y, ¿qué tal la crítica?

He tenido críticas buenas de gente que sabe y eso está bien. Gente de la profesión que no tiene por qué decirte nada y si lo que te lo dice es positivo, bienvenido sea.

Algunas de estas personas me dijeron que uno de los problemas que iba a tener es que mi figura como presentador estaba tan asentada que no iban a entender mi figura como artista. Es verdad que ha habido, no intrusismo, sino que puntualmente gente de otros ámbitos ha pintado sus obras y luego no han hecho una exposición más. Pero en esta profesión hay que ser constante. Yo lo soy.

¿Qué clase de pintor eres?

Soy un pintor muy intuitivo, muy visceral. Soy extremadamente pulcro en el día a día, en el Orden y en la limpieza porque tengo una mujer que es mucho más que yo en todo eso.

Pero en cambio, pintando soy un auténtico desorden. Cierro las puertas de mi estudio y que pase lo que tenga que pasar. Meto las manos en el cuadro, las saco y mucho más. Es un diván delante de un lienzo y es una terapia estupenda. No lo cambiaría por nada.

¿Lo recomiendas?

Si. Por supuesto. Cualquier actividad artística

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En definitiva, ¿tú no pintas para vender?

No. Pinto primero para mí. Yo no pinto para la gente. Son trozos de mí. No quiero hacer cuadros que sean Best seller. Ahora, que si luego lo son, fantástico. Encima vendo barato.

Por último, ¿Porque tenemos que ir a ver la exposición a Moraleja Green?

No es una obligación, pero si es una recomendación. Primero es que estamos en un momento ahora que apetece meterte en un sitio reconfortante como es ese centro comercial y si tienes que hacer algún recado a Papa Noel o a los Reyes Magos, pues fantástico.

Y si, además, pasas un rato en una sala que es oscura donde solo están iluminados los cuadros, que te voy a decir. Muy teatral. Otra singularidad es que vas a poder contar con la presencia de los pintores, yo estaré, para qué te cuenten lo que han hecho y como lo han hecho. Y ya que no estamos acostumbrados a ver arte con los autores allí mismo, es una oportunidad maravillosa.