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Garrido Lestache, una vida dedicada a proteger la identidad de los recién nacidos

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Hay médicos que dedican su carrera a curar enfermedades y otros que intentan cambiar sistemas enteros. El doctor Garrido Lestache pertenece a este segundo grupo. Pediatra, especialista en neonatología y con más de siete décadas de experiencia médica, lleva más de 25 años defendiendo una idea que considera esencial: que todos los recién nacidos estén correctamente identificados desde el mismo momento del parto para evitar errores, intercambios o pérdidas de identidad.

Licenciado en Medicina en Madrid en 1954, desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en el Hospital Niño Jesús, donde llegó a ser jefe de servicio. Más tarde dirigió el Centro de Prematuros de la maternidad del Ayuntamiento de Madrid, en la calle Montesa. Fue precisamente allí donde comenzó a detectar una realidad que le preocupó profundamente.

“Era demasiado fácil que se produjeran errores”, explica durante la conversación. A diario veía cómo los sistemas de identificación de los recién nacidos se limitaban a simples pulseras o etiquetas de papel. Para él, aquello no era suficiente. Con el paso del tiempo y tras conocer casos internacionales de robos o intercambios de bebés, decidió impulsar un sistema mucho más seguro y fiable.

Su propuesta se basa en algo aparentemente sencillo: tomar las huellas dactilares del bebé y de la madre justo después del nacimiento. Lo que hoy puede parecer lógico, hace décadas era considerado prácticamente imposible. Muchos expertos aseguraban que no se podían obtener huellas válidas de un recién nacido. Sin embargo, Garrido Lestache logró demostrar lo contrario.

Tras años de trabajo en la maternidad madrileña consiguió recopilar más de 1.500 huellas válidas de recién nacidos, que posteriormente fueron analizadas por la Policía Científica española. El resultado fue concluyente: todas eran perfectamente identificables y válidas.

Imagen actual del Doctor Garrido Lestache

Aquella validación abrió las puertas a que su sistema fuera conocido fuera de España. El doctor fue invitado a presentar su trabajo en distintos países, entre ellos Venezuela, Argentina y Estados Unidos, donde impartió conferencias en hospitales, universidades y organismos públicos relacionados con la identificación y seguridad de menores.

A pesar de ello, más de dos décadas después sigue lamentando que el sistema no se haya implantado de forma generalizada. Considera que existe una falta de voluntad política y administrativa para aplicar medidas que, según insiste, serían económicas y sencillas de ejecutar en cualquier maternidad.

“El primer derecho de un ser humano es su identidad”, repite durante la entrevista. Para Garrido Lestache, el problema adquiere todavía más importancia en un contexto internacional marcado por guerras, catástrofes naturales o desplazamientos masivos de población, donde miles de niños pueden ser separados de sus familias sin sistemas fiables de identificación.

A sus más de 90 años, mantiene intacta la pasión con la que comenzó esta batalla hace décadas. Sigue escribiendo a instituciones, colegios médicos y administraciones públicas reclamando auditorías y controles en las maternidades. Está convencido de que el sistema puede implantarse fácilmente y convertirse incluso en un modelo exportable al resto del mundo.

Después de toda una vida en la medicina, Garrido Lestache continúa defendiendo la misma idea con la que inició esta cruzada: proteger desde el primer segundo la identidad de cada recién nacido.