Ford Kuga Hybrid, un SUV híbrido que no hay que enchufar

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El Ford Kuga Hybrid se suma a la vertiente electrificada del C-SUV de Ford, que ya cuenta con un interesante híbrido enchufable y con un microhíbrido, aportando las ventajas de la hibridación sin los problemas asociados a tener que enchufar el vehículo para recargar las baterías. Así, el Ford Kuga Hybrid es un SUV híbrido autorrecargable, es decir, un FHEV.
G. Pico Pérez

Según Ford, el Kuga Hybrid alcanza una autonomía de «hasta 1.000 km», un rango «capaz de plantar cara a los motores diésel». Este dato oficial surge de prever un consumo de gasolina de 5,4 l/100 km, el mínimo que obtiene este SUV con tracción delantera en ciclo combinado WLTP equipando llantas de 17 pulgadas.

Así, el Kuga FHEV consigue una autonomía teórica un 30 % mayor que el Kuga PHEV, entre otras cosas porque el híbrido enchufable monta un depósito de gasolina de 42,7 litros mientras que el híbrido autorrecargable admite hasta 54 litros, y porque el enchufable acarrea una masa en vacío de 1.844 kg, por 1.701 kg que pesa el autorrecargable.

Exterior

Frente al Kuga anterior, el nuevo Kuga no sólo crece en tamaño, sino también a un nivel cualitativo. Es mucho más atractivo que su predecesor, más crossover y menos apariencia-de-todoterreno.

Se beneficia de una batalla mucho más larga que redunda en una mayor estabilidad y en un mayor espacio interior. A esa mayor estabilidad contribuye también la única cota que decrece: la altura del vehículo.

El frontal de capó alargado que recuerda al Ford Puma, unos torneados laterales que atraen la mirada y una caída de techo rebajada que conduce a una zaga menos vertical y mucho más dinámica que la que tenía su predecesor.

El aspecto global de este Ford Kuga es muy atractivo, visto al natural.

El resultado es curioso, sobre todo cuando observamos el lateral. Por una parte, ese capó rebajado contrasta con una línea de cintura que se eleva al llegar a la parte trasera del vehículo. Pero por otra parte el aspecto global de este Ford Kuga es muy atractivo, visto al natural.

Interior

El interior del Ford Kuga Hybrid invita a conducir. Los asientos son muy cómodos, el habitáculo rezuma espacio libre y la disposición de elementos permite acceder a ellos de forma relajada.

La acomodación a los mandos es intuitiva, y los ajustes permiten una gama de estaturas amplia, aunque hay algún elemento como el Head-Up Display que tiene reglajes algo insuficientes, de manera que el conductor necesita bajar demasiado la mirada para leer la información que da el sistema.

Por otra parte, la visibilidad se ve penalizada en la parte anterior derecha del vehículo, precisamente por ese frontal tan alargado y tan poco prominente que caracteriza al Ford Kuga, y en parte porque la posición de conducción natural es algo elevada.

Imagen del maletero de este SUV

La primera fila de asientos dispone de 1.017 mm de altura para la cabeza, mientras que llega a los 999 mm en los asientos traseros. En las piernas, 1.077 mm para los asientos delanteros y 942 mm para los traseros dan buena cuenta del espacio interior disponible… para los ocupantes, porque el maletero es un punto crítico de este SUV.

Motorización

Se vale del mismo bloque 2.5 Duratec de cuatro cilindros en línea y ciclo Atkinson, más el motor eléctrico que aporta su potencia cuando el sistema lo estima conveniente.

Según explica Ford, la batería del sistema híbrido, de 1,1 kWh, utiliza un sistema de refrigeración líquida que no sólo elimina la necesidad de ventiladores, sino que además permite una mayor compacidad en el empaquetado de las 60 celdas que la componen.

El sistema prioriza la parte eléctrica en modo Eco y siempre que sea posible cuando usamos el modo Normal. Por cierto, la ubicación del botón que permite cambiar entre modos, situado la izquierda del selector de marchas, obliga a desviar la atención y la mirada de forma poco compatible con una conducción segura. Mejor cambiar entre modos con el vehículo inmovilizado.

En esta versión autorrecargable no esperemos tener demasiada visibilidad sobre el uso de la electricidad en el sistema híbrido. Apenas sabemos cuándo carga y cuándo descarga la batería, y gracias. En ese sentido, el Kuga híbrido enchufable es mucho más explícito.

Conclusión y precio

¿Es el SUV Ford Kuga Hybrid una buena alternativa al Kuga diésel? Sin duda. Y en cuanto a la versión de sólo gasolina, cabe tener en cuenta el buen papel que realiza la parte eléctrica en el desempeño de este SUV, y luego hacer números, ya que todo dependerá del uso que demos al coche. Para ciudad, la opción híbrida se perfila como ganadora. En carretera, no tanto.

El Ford Kuga FHEV llega con opciones de tracción delantera (FWD) y tracción a las cuatro ruedas (AWD). En función del sistema de tracción y del nivel de acabados elegido, su precio va de los 35.287 a los 42.922 euros.