Fisioterapia y autoinmunes

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Las enfermedades autoinmunes me tienen fascinado. No tanto la enfermedad en sí, que se convierte en una pesadilla para los pacientes, sino entender el porque el sistema inmune empieza a atacar al propio organismo.
Jesús Serrano

Generalizando, un gran sector de la medicina no le interesa entender la causa. Simplemente se centran en  atacar a las consecuencias con medicamentos fortísimos y con gran cantidad de efectos secundarios. Pero la clave es saber el porqué.  Creo que se ha achacado siempre a la mala suerte, a la genética o simplemente a que “te ha tocado”. Y es cierto que algo de esto hay. Pero creo que ya sabemos que también tiene mucho que ver nuestro estilo de vida.

Los pacientes suelen debutar con dolor, fatiga, falta de animo… Dolores de cabeza, mareos, inflamación, hormigueos… Y empieza la búsqueda del diagnóstico: artritis reumatoide, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, esclerosis, etc… Todas tienen en común que nuestro propio sistema inmune ataca a nuestros tejidos. Se vuelve loco. Se descontrola…

El papel del fisioterapeuta es complejo. En nuestra mano está ayudar a mitigar ciertos dolores en algunas zonas concretas. Se utilizan parafinas, onda corta, magnetoterapia, etc. Pero todo esto ayuda a mitigar las consecuencias. Creo que el papel del fisio más importante es el de hacer entender a los pacientes que buscar la causa y corregirla es lo importante. Quizá la medicación sea necesaria al principio… Quizá toda la vida… Pero lo que es imprescindible es restablecer la salud del propio sistema inmunológico. ¿Cómo? Complicado… Lo más importante a corto plazo: mejorar los hábitos de vida.

Desde hace años mi empeño con estos pacientes es darles una visión más holística. Les derivo a un nutricionista de confianza que complemente el tratamiento médico. Todo apunta a que en el intestino de estas personas va estar parte de la solución. Malos hábitos alimentarios durante años han dañado sus paredes y lo han vuelto vulnerable. Entran muchos tóxicos al sistema circulatorio despertando al sistema inmune y manteniéndolo en un estado de “hiperactividad”. Una nutrición meticulosa va a sellar esas fisuras y el estado de inflamación permanente descenderá.

La otra pata imprescindible es el entrenamiento de fuerza. Los que me conocéis sabéis que insisto mucho con esto. Por que el deporte en general es bueno. Pero buscar aumentar la masa muscular debe ser prioritario. Un alto porcentaje de masa muscular está relacionado con menos inflamación, menor riesgo de enfermar, menor riesgo de lesión y menor riesgo de muerte. No solo os va a largar la vida deportiva sino la calidad de vida en general: más energía, menos dolores, menos cansancio, más vitalidad. El mismo nutricionista os puede orientar en esos kilogramos de músculo a alcanzar.

Y este creo que es el papel más importante del fisio: aliviar, orientar y animar. El tratamiento periódico es importante siempre y cuando estemos consiguiendo que el paciente mejore sus hábitos. Si no conseguimos esto será un pequeño fracaso.  Pero no hay que desanimarse… Insistir y persistir hasta que nos escuche… Hasta que tome las riendas de la verdadera salud. Que no es ir al fisio a ser sujeto pasivo. Es el día a día luchando por cambiar hábitos. Nuestro apoyo incansable lo tenéis. ¡Palabra de fisio!

Jesús Serrano, Fisioterapeuta

Clínica Improve 

Club Deportivo El Estudiante