Emmanuel Carrere, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021

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Es escritor, guionista y realizador francés, diplomado por el Instituto de Estudios Políticos de París, donde nació el 9 de diciembre de 1957.

La mayoría de sus obras destacan por la mezcla de ficción y no ficción y en ellas su propia experiencia con el desarrollo de la historia que cuenta. En ellas aborda cuestiones sobre la identidad o el desarrollo de la ilusión. Algunos de sus libros han sido llevados al cine y él mismo dirigió la adaptación de su novela El bigote.

Fue miembro del jurado internacional del Festival de Cannes 2010, del jurado del Cinéfoundation y de la sección de cortos del Festival de Cannes 2012. Fue también miembro del jurado del Festival Internacional de Cine de Venecia de 2015. Ganador en 2017 del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (antiguo Premio Juan Rulfo), que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Una obra complicada pero lúcida sobre la condición humana

El cine y la tele, el surrealismo, la espiritualidad, el periodismo, la fascinación por la Unión Soviética, los trastornos psicológicos, la tendencia al narcisismo, la literatura de género, la melancolía de la clase media, el surrealismo, el síndrome de Peter Pan, la cultura gore, la autoficción, las actitudes adversativas… Si mezcláramos todas esas ideas en un solo escritor, el retrato robot se parecería mucho al de Emmanuel Carrère.

Siguiendo un hilo, el del surrealismo, es fácil llegar hasta El bigote (1986), la primera obra bien difundida de Carrère. El bigote es un texto muy breve y, a la vez, es muy amplio. Un hombre se afeita un día su bigote y su idea de sí mismo se derrumba, como si se hubiera despertado en el cuerpo de una cucaracha. La paranoia, la depresión y la alienación son los temas de una novela

Ha escrito dos libros que en parte son paralelos y, en parte, se explican por oposición el uno al otro. El adversario (2000) y Limonov (2011) se parecen en la medida que son dos crónicas periodísticas/novelescas dedicadas a dos hombres escalofriantes: Jean Claude Romand (El adversario) y Edvard Limónov (Limónov).

Una novela rusa y De vidas ajenas son textos biográficos que se esconden bajo la forma de la novela y de la colección de semblanzas. Una novela rusa (2008), escrita en los años dorados de la autoficción, es un libro especialmente interesante: empieza como un relato costumbrista en las amables calles de Neuilly-sur-Seine y después gira hasta convertirse en un quiz en la historia familiar y en una sátira sexual sobre su propia vida, sobre sus propios genitales.

El acta del jurado ha destacado la «obra personalísima» de Carrère, «generadora de un nuevo espacio de expresión que borra las fronteras entre la realidad y la ficción. Sus libros contribuyen al desenmascaramiento de la condición humana y diseccionan la realidad de manera implacable.

Carrère dibuja un retrato incisivo de la sociedad actual y ha ejercido una notable influencia en la literatura de nuestro tiempo, además de mostrar un fuerte compromiso con la escritura como vocación inseparable».