Contraseña en la red, nuestra primera barrera de defensa

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Según los datos que pública el Ministerio de Interior, las estafas y los delitos cibernéticos crecen y ya son de los más denunciados en las diferentes comisarías de Policía Nacional

Este hecho nos obliga a prestar más interés y precaución en todas las medidas que debemos tomar para proteger nuestros datos personales.

Términos de delitos como el Pishing, que consiste en la obtención fraudulenta de contraseñas bancarias con el fin de transferir dinero a otra cuenta bancaria o el Carding, que consiste en un copiado de las tarjetas de crédito de la víctima para realizar posteriormente una adquisición de bienes con estas son cada vez más comunes.

El objetivo tiene que ser montar una muralla infranqueable.

Acciones que debemos realizar

Por este motivo, desde La Mirada vamos a ir repasando las principales acciones que debemos realizar para entorpecer al máximo posible la actuación de estos nuevos delincuentes.

Empezamos con lo básico, nuestras contraseñas para acceder a los correos o perfiles de redes sociales.

En esta misión contamos con los consejos de Francisco Machuca, Experto en el sector TI y Ciberseguridad.

Es común, según nos cuenta Machuca, “que el primer paso para elegir nuestro password o contraseña lo hagamos utilizando números consecutivos, fechas de nacimiento, nombre de un familiar, de nuestra mascota e incluso nuestro nombre asociado a un número“. Todo esto nos convierte en víctimas vulnerables para los ciber delincuentes

¿Cómo acceden a nuestra información?

Los “ciber delincuentes” evolucionan y disponen de una herramentaria cada vez más precisa para llevar a cabo sus delitos.

Uno de sus métodos, según Machuca, “es utilizar diccionarios con las contraseñas más usadas que les sirven para intentar acceder a nuestra información. Después de este primer paso acceden a la información de nuestras cuentas de usuario, bancos con los que trabajamos, redes a las que estamos conectados o cuales son nuestros gustos o tiendas preferidas

Consejos a seguir

  • Formato de una contraseña

Actualmente cuando vamos a renovar nuestra contraseña el sistema nos indica que tenemos que poner letras mayúsculas, números y caracteres especiales. “Si lo intentamos hacer de cabeza nos surgen dudas y en ese momento podemos seleccionar una, pero lo más importante es que nos sirva para un largo periodo de tiempo y que sea una forma mecánica para cambiarla cada seis meses o un año, según el sistema en el que la estemos poniendo

  • Reglas no escritas:

Para poder hacer los cambios de forma natural, nos cuenta el experto en sector TI y Ciberseguridad es que “podemos utilizar el cambio básico entre vocales y números donde hagamos una asociación que sea siempre igual, la más fácil es: a=1 ; e=2 ; i=3 ; o=4 ; u=5

Lo recomendable es poner conjuntos de 3 palabras que nos sirvan para generar esa contraseña segura. En este sentido, lo más fácil es utilizar nuestro nombre y apellidos, nuestra dirección particular o del trabajo, el nombre de nuestros hermanos etc.

La idea es utilizar los tres o cuatro primeros caracteres de cada palabra para generar la contraseña.

  • Ejemplos:

Nombre y Apellidos: Antonio Molina Herreros: contraseña 1ntm4lh2r. Sólo nos faltaría indicar cual sería la mayúscula y el carácter especial: 1Ntm4lh2r#. Como se puede observar esta contraseña no podrá usarse con ningún diccionario.

Dirección: nosotros vivimos en Calle de Alcalá 120 Madrid, podemos empezar usando C1l1lcm1d# y esta contraseña tampoco estaría en un diccionario y el cambio puede ser simple.

También es recomendable para no perdernos poner al final de la contraseña datos que no olvidemos y conseguir cambiarla de manera fácil y con continuidad.

Otro método que aconseja el es usar frases que nos parezcan divertidas o adivinanzas que estén concatenadas sin espacios para hacerlo más sencillo de recordar.

Noteladigo: N4t2l1d3g4

Elperrodesanroquenotienerabo:  2lp2rr4d2s1nr4q52n4t32n2r1b4

Los cimientos de una muralla infranqueable

Como conclusión, este experto en Ciberseguridad lo tiene claro, “si ponemos remedio al primer problema que no es otro que sepan nuestra contraseña, tendremos un alto porcentaje de que nunca averigüen nuestros datos. Poniendo remedios tan sencillos nos evitaremos quebraderos de cabeza mayores”, opina Francisco Machuca