Mundo Animal

Cómo proteger las almohadillas de tu perro durante las olas de calor

Compartir
Las altas temperaturas no solo afectan a las personas. Durante el verano, el asfalto puede alcanzar temperaturas superiores a los 60 grados en las horas centrales del día, un riesgo que puede provocar dolorosas quemaduras en las almohadillas de los perros. Los veterinarios recomiendan extremar las precauciones durante los paseos.

Las olas de calor que está viviendo la Comunidad de Madrid obligan a tomar precauciones también con las mascotas. Uno de los mayores peligros durante el verano no está en el aire, sino en el suelo. El asfalto, las aceras, las baldosas o incluso la arena pueden alcanzar temperaturas extremadamente elevadas capaces de provocar quemaduras en las almohadillas de los perros en apenas unos segundos.

Los especialistas recuerdan una sencilla regla para comprobar si el suelo resulta seguro: colocar el dorso de la mano sobre el pavimento durante cinco segundos. Si resulta imposible mantenerla apoyada por el calor, tampoco será seguro para las patas del animal.

Las horas más recomendables para salir a pasear son las primeras de la mañana y las últimas de la tarde, cuando el pavimento ha perdido parte del calor acumulado. Además, siempre es aconsejable buscar recorridos con sombra, zonas verdes o caminos de tierra, mucho más frescos que el asfalto.

Los veterinarios también recomiendan llevar agua durante los paseos y ofrecerla con frecuencia, especialmente en perros mayores, cachorros o animales con enfermedades cardíacas o respiratorias, que son los más vulnerables a las altas temperaturas.

Entre los síntomas de que las almohadillas han sufrido una quemadura se encuentran el enrojecimiento, la aparición de ampollas, cojeras repentinas, el rechazo a caminar o que el perro se lama de forma insistente las patas. Ante cualquiera de estas señales conviene acudir cuanto antes al veterinario y evitar remedios caseros que puedan empeorar la lesión.

Otro de los errores habituales durante el verano es dejar a los perros dentro del coche, aunque solo sea durante unos minutos. La temperatura en el interior de un vehículo estacionado puede dispararse rápidamente, incluso con las ventanillas ligeramente abiertas, convirtiéndose en un riesgo muy grave para la salud del animal.

Con el calor previsto para los próximos días, los expertos insisten en que un simple cambio de horarios y unas pequeñas precauciones pueden evitar lesiones dolorosas y garantizar que los paseos sigan siendo seguros durante todo el verano.