Cefalú (Italia), el pueblo más bonito de Sicilia
De origen arabo-normando, este pequeño pueblo es uno de los más visitados de Sicilia, así que prepárate porque lo más probable es que lo compartas con unos cuantos turistas más.
LMN
Cefalú es uno de los pueblos más bonitos de Italia y no nos extraña en absoluto. Según vas acercándote por la carretera de la costa te das cuenta de que el entorno es único, y es imposible no caer rendidos a su encanto. Vamos a contarte 15 cosas que ver y hacer en Cefalú.
1. Puerto viejo, la zona más bonita de Cefalú
Si solo tuvieses tiempo para hacer una cosa, no tenemos dudas: vete al pequeño muelle que hay en la zona del puerto viejo. Camina hasta el final y date la vuelta, delante de tus ojos tendrás unas de las mejores vistas de toda Sicilia, la playa de Cefalú abrazando los edificios, blancos, crema y amarillitos que surgen literalmente de la arena.
Aquí podrás darte un paseo en barco que hace un recorrido por la costa y desde donde tendrás una perspectiva todavía más espectacular de este rincón de Sicilia.
2. Darte un baño en la playa
Y ahora sí, esperemos que lleves bañador porque aguantarse las ganas de darse un chapuzón allí es muy complicado. Si vas en temporada alta y hay demasiada gente, no hay problema porque la playa es muy larga y puedes seguir caminando hasta encontrar tu sitio ideal.
3. Rincones con encanto para ver el atardecer
En el muelle hay dos sitios que no puedes perderte. El primero está atravesando una pequeña puerta en el muro, que da a las rocas y al mar abierto. El segundo es subiendo por las escaleritas hasta la parte alta del muro, allí arriba tendrás la panorámica perfecta. Son dos sitios geniales donde ver el atardecer, pero es bonito a todas horas.
4. Via Vittorio Emanuele y Corso Ruggero
Recorre la Via Vittorio Emanuele y la Corso Ruggero, son las dos arterias principales del centro de Cefalú y ambas están llenas de tienda de todo tipo desde ropa étnica a cerámica, desde locales que preparan los famosos cannolis a restaurantes chic.
5. La Roca de Cefalú: un imprescindible
Sube hasta la Roca, la montañita que domina el pueblo. La subida que empieza por la Cuesta de los Sarracenos y atraviesa las tres murallas dura unos 30-40 minutos.
Arriba te espera el antiguo castillo, las ruinas del templo de Diana (del siglo IX a.C.!) y unos miradores verdaderamente impresionantes. Cuesta 5€ (nos pareció bastante caro, pero una vez arriba, las vistas te quitan el “cabreo”).
Curiosidad: dicen que la Roca tiene forma de cabeza, de hecho, el nombre Cefalú, viene de la palabra griega “kephaloidion” que quiere decir “cabeza-cubre”.
6. Via Carbonari
Al regresar de la subida y de camino al centro, pasa por la Via Carbonari.
7. Catedral
Merece sin duda una visita, y no solo porque fue declarado Patrimonio Unesco, sino porque tiene una arquitectura curiosa (arabo-normanda) y su placita es una auténtica delicia. Eso sí, cuidado a los bares de los alrededores: vimos muy malas críticas en varios de ellos (cobran un coperto/servicio excesivo y la calidad es regulera).
No pudimos entrar al Duomo ya que cuando llegamos ya estaba cerrado, pero habíamos leído que en su interior de conserva un precioso mosaico bizantino del siglo VI, y debe merecer mucho la pena la visita de su claustro, de época normanda, y único en Sicilia.
La leyenda cuenta que fue Rogelio II fue quien mandó construir esta catedral, tras sobrevivir milagrosamente a un naufragio y llegar justo a Cefalú.
8. Plaza Duomo
En la Piazza Duomo también se pueden ver el Ayuntamiento, que antaño era el Monasterio de Santa Catalina, el bonito Palazzo Pirajno, el Palazzo Maria y el Seminario Vescovile, uno de los seminarios más antiguos de Sicilia. Lo mejor es sentarte en las escaleras del Duomo y contemplar todo lo que pasa alrededor.
9. Plaza Garibaldi
Otra plaza que nos encantó, y un poquito más alejada del centro, es Piazza Garibaldi. El ambiente aquí es más local, y está rodeada de bonitos edificios y palacios como la Chiesa di Maria SS della Catena, lo que era la Porta Maggiore, una de las entradas a la antigua ciudad, y la Torre del Reloj.
10. Chiesa della Badiola
La Chiesa della Badiola es el otro edificio religioso que merece la pena visitar. Es una de las más antiguas de Cefalú (data del año 1159) y al parecer fue construida por Rogelio II antes incluso que el Duomo.
Antiguamente se dedicó a San Jorge y a San Lorenzo, pero en el siglo XVII se transformó en un orfanato, junto con la institución «La Badiola», de ahí el nombre actual.
11. Osterio Magno
En Corso Ruggero hay un edificio que sobresale entre los demás: el Osterio Magno. Se trata de un magnífico palacio, residencia del rey Roger II de Sicilia, y que destacó y destaca por su grandeza. Paso por manos de diferentes nobles, y fue mejorado con el tiempo. Destaca la parte del «palazzetto bicromático» que combina la piedra arenisca de color amarillo con roca de lava, de color negro, las ventanas y el impresionante torreón.
12. Via Ortolani di Bordonaro Carlo
Desde el Puerto Viejo hacia el norte se dirige la bonita Via Ortolani di Bordonaro Carlo, una excelente opción para tomarse un cerveza en alguna de las terrazas, bares y restaurantes. Corre paralela a las rocas de la costa y si sigues hasta la Chiesa dell’Itria, podrás subir unas escaleras hasta el Bastione di Capo Marchiafava, un bastión defensivo del s. XVII desde donde hay una amplia vista del litoral.
13. Lavatoio Medival
Un lugar curioso es el “Lavatoio Medival”, donde antaño las mujeres de Cefalú bajaban para lavar la ropa. Todavía se mantiene perfectamente la escalinata en curva que da acceso al manantial (que hoy sigue corriendo), y las piedras, fuentes y soportes donde se lavaba la ropa.
14. Porta Pescara
Allí cerca está la Porta Pescara, que da acceso al mar y tiene unas vistas estupendas. Es uno de los lugares favoritos por los amantes de instagram y en general para los enamorados. Incluso hay quien dice que si te das un beso con tu pareja allí, vais a estar juntos para siempre. 15. 13. 15. Paseo marítimo de Cefalú
Otra cosa que ver y hacer en Cefalú es recorrer es el Lungomare, el paseo marítimo, para así empaparte del olor del mar y ver los diferentes lidos (zonas de playas privadas, con servicio de alquiler de tumbonas y sombrillas), las playas libres y los locales más chic.
Además, desde aquí las vistas el promontorio y abajo el pueblo son muy bonitas.