Audi RS Q e-tron, el coche de Carlos Sainz para ganar el Dakar

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Audi vuelve al Rally Dakar por segundo año consecutivo, y al igual que la última edición, confía en el innovador Audi RS Q e-tron de propulsión eléctrica para luchar por su primera victoria absoluta en el rally más duro del mundo. Después de un debut con cuatro victorias de etapa y más de 24.000 kilómetros de aprendizaje completados en el Dakar 2022, el equipo se plantea este año objetivos más ambiciosos.
G. Pico Pérez

En los meses que han transcurrido desde que los RS Q e-tron alcanzaran la meta de Jeddah, el trabajo de desarrollo en la factoría no se ha detenido en ningún momento. Además, con el objetivo de acumular todavía más kilómetros de experiencia y continuar poniendo una prueba el prototipo, el equipo compitió en el Abu Dhabi Desert Challenge solo dos meses después de finalizar el Dakar. El resultado no pudo ser mejor, ya que Stéphane Peterhansel se alzó con la victoria absoluta en esa prueba, la primera de la historia para un prototipo electrificado en el desierto.

Después de analizar un sinfín de datos y experiencias, y el valioso feedback de sus experimentados pilotos titulares -Carlos Sainz, Mattias Ekström y Stéphane Peterhansel- los ingenieros de la marca se pusieron a la obra manos para desarrollar la segunda evolución del RS Q e- tron. Sobre la mesa de trabajo estaba mejorando no solo el rendimiento, sino también la eficiencia de un coche que ya había obtenido un consumo de energía excepcionalmente bajo para un coche del Dakar. El objetivo marcado era muy claro: luchar, como mínimo, por el podio absoluto en la siguiente edición del Dakar.

Audi RS Q e-tron E2: más ligero, aerodinámico y eficiente

El resultado de todo ese trabajo es el Audi RS Q e-tron “E2”, una potente evolución de un coche que ya había mostrado su competitividad desde el primer día.

Este prototipo luce una carrocería completamente nueva, que no ha conservado ni una sola pieza con respecto a la de su predecesor. Para cumplir con las dimensiones interiores indicadas por el reglamento, el habitáculo -que antes estaba en una posición muy elevada en relación a la altura del techo- es ahora significativamente más ancho. Se han rediseñado los capós delantero y trasero, y se ha prescindido de la parte delantera de las defensas que se encontraron tras los pasos de rueda delanteras y que formaban la transición hacia el portón, una estructura que internamente se conocía como “pata de elefante” . El rediseño aerodinámico ha tenido como resultado una reducción de alrededor del 15% de la resistencia aerodinámica total (el producto del coeficiente aerodinámico y la superficie frontal).

Los nuevos componentes de la carroceria que sustituyen a las anteriores cubiertas de las ruedas de repuesto, son facilmente desmontables. Unido a las nuevas llantas Rotiform de diez radios, más fáciles de manejar, hace que los cambios de rueda se realicen de manera más rápida y con mayor seguridad.

Audi ha realizado un trabajo profundo para reducir el peso del RS Q e-tron, un factor clave para mejorar su rendimiento y eficiencia. La versión E2 ha ‘adelgazado’ varias decenas de kilos gracias a la optimización de las capas de tejido de los materiales compuestos. Otro efecto colateral mejorado de esta evolución ha sido la bajada del centro de gravedad. El coche de este año pesa 90 kilos menos, aunque el reglamento de la competición penaliza a los coches con tecnologías de propulsión alternativa -como el RS Q e-tron-, que tienen que pesar 100 kilos más que el resto.

También se ha trabajado en el desarrollo de otros aspectos que empeoran a la conducción. En el interior del habitáculo se han reestructurado las pantallas y controles, que se han reagrupado en cuatro menús con el objetivo de realizar una selección de las funciones más sencilla y eficiente durante la carrera.

En búsqueda de la máxima eficiencia

Junto a la reducción del peso y la mejora de la aerodinámica, el tercer factor que ha mejorado la eficiencia del conjunto es la optimización del sistema de control electrónico. Este sistema se encarga de la gestión de energía del sofisticado sistema de propulsión del RS Q e-tron, integrado por dos motores eléctricos -uno en cada eje-, una batería de alto voltaje de 52 KWh y un motor de combustión interna que recarga la durante la conduccion de la bateria.

Esta optimización ha sido muy importante, ya que Audi detectó durante el pasado Dakar situaciones en las que se produjeron excesos de potencia de corta duración cuando las ruedas tenían menos contacto con el suelo, como en los saltos o al rodar sobre terrenos irregulares. Los comisarios de la FIA imponen sanciones deportivas cuando se supera el umbral de 2 kilojulios de exceso de energía. Ahora, el software recalcula en milisegundos dos límites individuales, uno para cada motor. Como resultado, el sistema funciona con precisión y dentro de los límites permitidos.

La guía del pastel de este cóctel sostenible es el uso, por primera vez, de combustibles renovables (reFuels), que están basados ​​en el uso de residuos y que no contemplan la utilización de productos alimenticios. Este combustible es utilizado por el convertidor de energía, cuyo motor de combustión opera a alta compresión -y, por lo tanto, de una forma muy eficiente, para suministrar electricidad al sistema de propulsión eléctrica. Gracias a ello, el Audi RS Q e-tron E2 reduce un 60 % sus emisiones de dióxido de carbono con respecto al coche del año pasado. 

Rumbo al Rally Dakar 2023

La primera prueba de fuego del RS Q e-tron E2 tuvo lugar en Marruecos, a principios del mes de octubre. Después de una prueba de larga duración, que consistió en nueve jornadas de trabajo y más de 4.000 kilómetros recorridos, el prototipo electrificado se enfrentó al Rally de Marruecos, una competición habitual para los participantes del Dakar, puesto que ofrece condiciones parecidas a las del desierto saudí.

El resultado para Audi fue muy positivo, a pesar de que no pudieron celebrar una victoria absoluta al participar en la categoría “Open”, fuera de la clasificación principal, puesto que los prototipos ya habían sido adaptados a la normativa técnica del Dakar 2023. Sin técnicos y con un buen ritmo, el equipo garantiza la evolución positiva del prototipo electrificado y, al mismo tiempo, funcionó en los problemas de adaptación de sus tres pilotos a la nueva versión del vehículo en condiciones de competición. Su próximo destino, tras una breve prueba funcional, será el Rally Dakar, en Arabia Saudí.

Será allí donde, el próximo 31 de diciembre, los tres Audi RS Q e-tron tomarán la salida en su segundo Dakar. Les esperan un total de 8.549 kilómetros – de los cuales serán 4.706 cronometrados – repartidos en 15 jornadas de competición, compuestas por una breve etapa prólogo de tan solo 11 kilómetros, y catorce largas etapas que los adentrarán en zonas del desierto saudí nunca antes exploradas, antes de alcanzar la meta el 15 de enero en la ciudad de Dammam.