ActualidadCultura y entretenimientoOpinión

Antonio Palacios: El «Gaudí» de Madrid

Compartir
El año 2024 será el año Palacios, se cumplen 150 años del nacimiento de este gran arquitecto gallego que dibujó y modernizó Madrid, autor de gran parte de los edificios icónicos y señas de identidad de la ciudad, claves en la configuración de la Gran Vía y del eje Puerta del Sol-Cibeles.

Nació el 8 de enero de 1874 en Porriño, Pontevedra, fue el menor de 7 hermanos, y parte de su infancia transcurrió en Portugal, donde su padre, ayudante de obras públicas, trabajaba en los ferrocarriles. Vivir rodeado de planos, herramientas, granito, hierro y vigas despertó su vocación.

En 1892 se traslada a Madrid para estudiar arquitectura, y esta ciudad será ya el centro de toda su trayectoria profesional.

A los cuatro años de terminar la carrera, junto a su compañero de estudios Joaquín Otamendi, gana el concurso para construir el Palacio de Comunicaciones en el solar de los jardines del Buen Retiro, a pesar de las reticencias que provocaban su juventud e inexperiencia.

Doce años de obras concluyeron con un edificio inaugurado en 1919 por Alfonso XIII y Victoria Eugenia, que tardaron dos horas en recorrer. Con evocaciones platerescas, barrocas y modernistas, albergó los servicios de correos, telégrafos y telefónicos. Hoy es la sede del Ayuntamiento de Madrid y del espacio CentroCentro.

La viuda de un empresario ferretero, Dña. Dolores Romero y Arano, le encarga en 1909 la construcción de un hospital gratuito en un barrio obrero, será el Hospital de Jornaleros de San Francisco de Paula, conocido como el Palacio de Maudes, hoy sede de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura.

Empiezan a llegarle encargos propios de la arquitectura comercial, como el edificio para el Banco Español del Río de la Plata, en Alcalá 49, con sus famosas cariátides flanqueando el chaflán de la entrada principal, hoy sede del Instituto Cervantes. En Alcalá 31 construirá otro edificio destinado al Banco Mercantil e Industrial.

A pesar de que su proyecto para construir el Círculo de Bellas Artes fue desestimado por el Jurado, fueron los propios socios los que votaron para que Palacios fuese el arquitecto, una edificación que remata en la azotea con unas inmejorables vistas de Madrid presididas por la escultura de la diosa Minerva.

Pionero en la construcción de edificios comerciales, influido por la arquitectura de Chicago, fue el autor de la antigua Casa Comercial Palazuelo, en Calle Mayor 4.

Diseñó viviendas para la alta burguesía, viviendas funcionales y hoteles como el Florida, luego Galerías Preciados.

En 1917 fue nombrado arquitecto de la Compañía del Ferrocarril Metropolitano, colaboró en la construcción de las cuatro primeras líneas y en el diseño de pasillos, andenes y accesos. Fue el autor del logotipo en forma de rombo, inspirado en el Metro de Londres, con sus colores azul, blanco y rojo.

Su última edificación fue su casa en El Plantío, con un estudio de 4m2, su “sala de no estar”, murió en 1945, acompañado de su esposa, Adela Ramírez, con la que se casó a los 50 años.

Reposa en Porriño, bajo un sobria lápida que dice: “Antonio Palacios. Arquitecto”.

Rosario Tamayo Lorenzo