Deporte y vida sana

A Carlos Alcaraz una lesión le despierta del sueño de ganar en Roland Garros ante un Djokovic a su mejor nivel

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También el serbio Djokovic tuvo mucho que ver, pero si esa lesión en la pierna del español no hubiera aparecido cuando acababa de ganar el segundo set y empezaba a recuperar su mejor nivel, tal vez el resultado final hubiera sido otro.
Manuel Vega

Los dos primeros set demostraron que este era un duelo de titanes, para muchos “el partido del año”, pero todo se trastocó con esa maldita lesión de Carlos al comienzo del tercer set.

Con esfuerzos sobrehumanos por parte de ambos tenistas, y con un nivel técnico y unos intercambios de golpes a la altura de auténticas leyendas, Novak Djokovic, que jugó un primer set excepcional, se llevó el choque en casi tres horas y media.

Pero nunca sabremos qué hubiera pasado este viernes en el partido si no se hubiera producido el desgraciado accidente que sufrió el español.

Acababa de ganar, como he dicho, el segundo set e igualado el marcador cuando se machacó la pierna derecha en un lance fortuito, en un movimiento que ni siquiera era forzado, al intentar devolver un saque del serbio. El caso es que, aunque lo intentó, no pudo competir como es necesario a esos niveles.

Carlos tuvo el pundonor de seguir el partido hasta su derrota final, no sabemos si por orgullo, si por los aficionados que llenaban las gradas y habían pagado mucho por ver a los dos mejores tenistas del momento, aunque fuera semifinal.

Lo peor, para mi, en los dos últimos sets fue la actirud de Djokovic que cada vez que ganaba una bola lo celebraba cuando todos veían como Alcaraz casi no se podía mover. Pero el serbio “es como es” y su historia, para muchos, no es precisamente un ejemplo a imitar.

Una pena, pero le quedan tenis y muchas temporadas por delante, si nada se tuerce, para sacarse esta espina. Al público de París, ya lo tiene en el bolsillo.