“Violencia vicaria”, la forma más monstruosa de violencia contra las mujeres

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Dentro de las diferentes y múltiples expresiones de maltrato de género masculino, hay una especialmente sádica y monstruosa: se llama violencia vicaria y se trata de aquella ejercida contra los hijos para dañar a sus madres.

El pasado jueves, agentes de la Guardia Civil encontraban restos mortales de una niña, la menor de más edad desaparecida en Tenerife, Olivia. Todo apunta a que la niña fue víctima de una muerte violenta a manos de su padre Tomás Gimeno.

Se trata, como decimos,  de Olivia, la mayor de las dos niñas, encontrada dentro de una bolsa de deporte y atada al ancla de la embarcación de su padre. Antes se habían encontrado una bombona de oxígeno utilizada por los buceadores y una funda nórdica.

El cuerpo ha sido hallado por el robot del buque de búsqueda Ángeles Alvariño a unos 1.000 metros de profundidad a unas tres millas de la costa tinerfeña que sigue con la búsqueda del cuerpo de la más pequeña y del padre, también desaparecido y que, se supone, se ha suicidado sumergiéndose con pesas de plomo que impidieran su flotación.

Las dos hermanas, de 6 y 2 años fueron separadas de su madre por el padre, que fue visto por última vez en el puerto subiendo a su lancha el pasado 27 de abril. No se volvió a saber nada. Es ahora, tras varios días de rastreo, cuando los agentes y la patrullera que rastreaba el mar palmo a palmo encontraron los restos mortales de la menor.

¿Qué es la “Violencia vicaria”?

La “Violencia vicaria” es esa violencia que se ejerce sobre los hijos de la pareja o matrimonio por el hombre, con el fin último de hacer daño a la mujer. Los menores pueden ser objeto de maltrato físico o psicológico, así como ser asesinados para infringir a la madre el máximo dolor posible.

El agresor en los casos de “Violencia vicaria” responde a la amenaza de «te daré en donde más te duele» y efectivamente, lo que más duele a una madre es perder a sus hijos y además de forma violenta y a manos del padre.

El término “Violencia vicaria” lo acuñó la psicóloga clínica Sonia Vaccaro hace casi una década. Es una violencia secundaria a la víctima principal, que es la madre.

A pesar de que la violencia física y directa del hombre sobre su mujer o pareja es muy evidente, se dan muchos casos en los que la mujer es víctima de una violencia psicológica continuada y de hacer daño a los hijos que se tienen en común.

En el peor de los casos, como es el caso de las niñas de Tenerife, Anna y Olivia, el daño extremo puede llegar con el asesinato de los menores.