Un espacio amplio de consenso constitucional

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El Sanchismo pone en riesgo nuestra España democrática. Los pufos del Presidente Pedro Sánchez se amontonan: la ley del sólo sí es sí, injerencias en la fiscalía, sacar a la guardia civil de Navarra, la reforma del delito de malversación y sedición, expulsar al único expresidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, el menoscabo al castellano en Cataluña, Valencia y Baleares…
Rocío García

Es fácil perder la cuenta porque los escándalos recientes tapan a los anteriores. Es difícil estar al día porque estas líneas pierden vigencia nada más escribirse.

Esta maraña de despropósitos, inconexa vista de cerca, cobra sentido al ver el cuadro completo. Al alejarnos y tomar perspectiva reparamos en el hilo conductor: deconstruir los valores de la España democrática.

El Sanchismo, esa corriente política heredera del Zapaterismo, pretende realizar un cambio de régimen dinamitando uno a uno los artículos de nuestra constitución. Esta corriente por desgracia filtra en todas las instituciones del Estado. Ha llegado incluso a nuestra ciudad, Alcobendas.

Efectivamente, esta misma semana hemos denunciado públicamente el atropello que supuso pervertir el acto civil en conmemoración al 44 aniversario de la Constitución Española. Este acto que debió de enfocarse en el reconocimiento a las generaciones que lograron la democracia fue empleado por el tripartito del gobierno para repetir promesas incumplidas, puro electoralismo. Pudimos presenciar atónitos como tomaban la palabra asesores políticos para ensalzar las hazañas del gobierno tripartito mientras ignoraba absolutamente que la mayor época de pujanza que ha vivido nuestra ciudad fue con el liderazgo de Ignacio García de Vinuesa como Alcalde. Nada que ver con la parálisis de la etapa actual.

Así vemos que hasta en el nivel municipal el socialismo imparte su doctrina; otro ejemplo, el taller para preparar la carta a “las reinas magas” con el que quieren cambiar la mente de los niños. Cambian el lenguaje ignorando a costa de nuestras tradiciones para obligarnos a entrar en su campo de juego.

¿Cómo podemos poner freno a este deterioro? Cuanto más difícil nos lo pongan, con más ahínco debemos dar ejemplo, reforzar nuestras instituciones y reivindicar los valores de la España democrática. Seamos cada uno desde nuestra posición, embajadores de los valores de la España constitucional en nuestro ámbito social, familiar y laboral.

Si soy Alcaldesa gobernaré teniendo en cuenta a todos, también a aquellos con los que discrepo. Con la visión de recuperar una Alcobendas dinámica y con la ambición de devolver a mis vecinos el orgullo de pertenecer a esta ciudad. La identidad del alcobendense es madrugar para estudiar y trabajar, sacar huecos imposibles para practicar su deporte favorito, cuidar de su familia y disfrutar con sus amigos, lanzar proyectos empresariales y arriesgarse. Si vives en Alcobendas sabes a qué me refiero. Me comprometo a que tu Ayuntamiento te respalde para que elijas tu estilo de vida libremente, para facilitarte tus elecciones y no para condicionártelas.

Los alcobendenses nos merecemos un espacio amplio de consenso constitucional. Un espacio transversal que acoja todos los que compartimos dos convicciones básicas. La primera la democracia liberal. Como la de los países de nuestro entorno evitando parecernos a regímenes tropicales. La segunda, España. Porque la soberanía nacional recae en el conjunto del pueblo. De todo el conjunto, que se entienda el matiz.

El próximo año es clave para que las políticas populares se sigan aplicando en la Comunidad de Madrid y vuelvan a España y Alcobendas. Nos jugamos mucho. Socialismo o Alcobendas.

Rocío García Alcántara/ Candidata del Partido Popular en Alcobendas