Cultura y entretenimiento

Taylor Swift mucho más que una simple cantante que en junio llega a España

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34 años, 10 álbumes de estudio (sin contar los regrabados, las versiones extendidas y los álbumes en directo) y una gira internacional que nos la está acercando y nos vamos asomando más a su exclusiva personalidad. La veremos en Madrid el 29 y 30 de mayo en el nuevo estadio Santiago Bernabéu. Te incluímos 5 temas y el tráiler de Disney+ por si necesitas familiarizarte con ella ahora.

Taylor Swift es un tesoro nacional, pero también un peligro para Donald Trump. Tras años de silencio sobre su ideología política, en 2020 se pronunció contra el republicano en su documental ‘Miss Americana’. “Necesito estar en el lado correcto de la historia”, respondía a su padre, que le advertía que perdería fans si se posicionaba. Previo a esto, en 2018 ya había mostrado su apoyo a los demócratas las elecciones de medio mandato de Trump.

Lo más reciente es que ha provocado un conflicto diplomático entre Singapur y Filipinas. Swift, que se encuentra actualmente en Singapur, ha ofrecido tres de los seis conciertos previstos hasta el 9 de marzo en el National Stadium. Y es que esta es la única parada del tour en el sudeste asiático.

Esta noticia no ha sentado bien a los países vecinos, sobre todo al enterarse de que las autoridades de la ciudad-Estado habrían llegado a un acuerdo con la cantante para que esta no actuara en ningún otro lugar de la región. Un acuerdo que TMZ cifra en más de tres millones de dólares y con el que Singapur se habría asegurado ser el destino al que acudirían todos los swifties asiáticos.

En concreto, Joey Salceda, miembro de la Cámara de Representantes de Filipinas, ha exigido al Ministerio de Asuntos Exteriores filipino que proteste por la supuesta subvención millonaria para mantener el acuerdo de exclusividad entre Taylor Swift y Singapur. Para Salceda, la ciudad-Estado “no está siendo un buen país vecino. Es una traición muy dolorosa”.

En la misma línea, el primer ministro de Tailandia, Srettha Thavisin, también ha respaldado la queja pública de Salceda y ya se ha puesto en contacto con AEG, la compañía detrás de la gira de Taylor, para preguntarle acerca de este acuerdo de exclusividad. Es mucho el dinero que genera un cocierto de esta magnitud y la cantante ha vendido 300.000 entradas para estos seis conciertos.

Al ruido económico y político que rodea a la cantante, también hay que sumarle su vida sentimental, un verdadero filón para sus pegadizas letras y, más recientemente, también para los republicanos. Desde hace algunos meses, Taylor Swift sale con el jugador de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce.

La relación entre el jugador de fútbol americano y la cantante supone algo así como la unión de dos importantes masas de fans, votantes y Américas. Algo orquestado, desde el punto de vista republicano, y que podría hacer tambalear las próximas elecciones presidenciales. Con un post en Instagram animando a votar a sus seguidores, Swift logró que 35.000 personas se registraran para hacerlo.

Pero todas estas circunstancias que colocan a Taylor Swift en el ojo del huracán de la actualidad, la mujer más rica y la más influyente, no se podrían explicar sin comprender quién es ella. Al fin y al cabo, no olvidemos que Taylor Swift es cantautora, escribe y compone todos sus temas.

Sus letras, inspiradas en su vida personal, son la esencia de su música. Dentro de sus canciones encontramos mensajes escondidos a sus exparejas, con una sutileza a años luz de las rimas de Shakira. Pero la historia viene de atrás. Antes de llegar a la veintena, el cantante Joe Jonas la dejó por teléfono y ella salpicó canciones como ‘Better than revenge’ o ‘Mr Perfectly fine’, con críticas a su relación y ruptura.

Ese fue el inicio. Su larga lista de romances, incluyendo a John Mayer, Harry Styles, Calvin Harris o Tom Hiddleston, entre otros, tiene más de una canción asignada, un comportamiento que durante años fue ridiculizado por la prensa. Nada más conocer una ruptura amorosa, muchos esperaban la publicación del consiguiente álbum para analizar las letras, el rencor, las dagas envenenadas de Swift.

¿La respuesta de Taylor? Recrearse en ello. ‘All too well’, un canto a la ruptura con Jake Gyllenhaal que grabó en 2012, con apenas 23 años y después de que el actor 11 años mayor que ella la dejara mandándole sus cosas por correo y quedándose con su bufanda se convirtió en 2021 en una canción de 10 minutos, con su minifilm correspondiente, dirigido también por ella misma. El vídeo no tiene pérdida, hasta un ajeno a la relación de la pareja puede comprenderlo todo.

El último en agrandar la lista de damnificados por la pluma de Swift era el actor británico Joe Alwyn, a quien parece va dirigido su próximo álbum, ‘The Tortured Poets Department’, en referencia a un grupo de Whatsapp que él tenía con sus amigos. Tras 6 años juntos, esta ha sido la relación más larga de la cantante y el actor británico incluso participó en alguna de sus canciones.

Si no la has tarareado, seguro que al menos la has escuchado en más de una ocasión, Love Story’ fue la canción con la que, en 2008, Taylor Swift alcanzó la fama a nivel internacional. Con apenas 18 y después de que sus padres le prohibieran quedar con un chico, Taylor se encerró en su cuarto y salió de el con el tema que, a día de hoy cuenta con 850 millones de reproducciones en Spotify y 725 millones en Youtube.

Una considerable parte del superpoder de Taylor Swift es crear letras cercanas, con mensajes ocultos y melodías pegadizas. Sin embargo, ni todas sus letras son de desamor ni todas van dirigidas a sus exparejas. También tiene una lista de enemigos, en la que escribe sus nombres en rojo, como confiesa en ‘Look what you made me do’.

Inseparable al nombre de Taylor Swift, por más que le pese a la cantante, va el de Kanye West. Cuando una jovencísima Taylor subió a recoger su VMA a Mejor Videoclip del 2009, el rapero le robó el micrófono para decir que ella no merecía el galardón, sino Beyoncé por ‘Single ladies’. Allí comenzó el drama, al que siguió, entre otras cosas, una canción de West (‘Famous’) diciendo «yo convertí a esa p*** en famosa”, por Swift, seguido de un videoclip en el que metía una muñeca de la cantante en su cama.

Taylor lo denunció. Pasaron años de dimes y diretes. Kim Kardashian (pareja de Kanye por aquel entonces) publicó un audio de Taylor en el que parecía que la cantante les daba el ok a la publicación del tema para intentar así incriminarla en la polémica canción. Kim la llamó serpiente. La imagen de Swift cayó en picado y sus decenas de amigos famosos la condenaron al ostracismo.

En 2017, Taylor publicaba ‘Reputation’, un álbum a modo de lavandería en el que despachaba a Kim, Kanye, Calvin Harris y todo el que hubiera contribuido a hundirla. Una gira internacional con la serpiente como emblema cerró el asunto con victoria para Swift. El audio completo salió a la luz dándole la razón.

El otro gran drama en la carrera de la artista está relacionado con los derechos de sus canciones. Scooter Braun, dueño de Ithaca Holdings y enemigo de Taylor, compró la discográfica Big Machine Records, que produjera los discos de Swift desde 2006 hasta 2017. De este modo, los derechos de 6 de sus álbumes no pertenecen a la cantante. La estrategia de Taylor Swift ante este drama ha sido regrabar, uno por uno, los 6 álbumes, ampliándolos con temas que en su día se quedaron fuera. Los reconocerás por sus títulos seguidos de «(Taylor’s Version)».

Durante la pandemia y después, comenzó a regrabar sus primeros álbumes, intercalándolos con el lanzamiento de otro nuevo disco, ‘Midnights’ (2022), con el que logró 185 millones de producciones en el primer día de su lanzamiento. Llegó el momento de iniciar una gira. The Eras Tour arrancaba en marzo de 2023, un concierto en el que reunir todas las etapas de la actriz a modo de eras… y la furia se desató.

Si a cada uno de estos conciertos se le suman las reservas hoteleras, los desplazamientos o el merchandising, se comprende eso de que Taylor Swift es un chute para la economía de la ciudad en que acoge el Tour.

Como curiosidad, por ejemplo, las pulseras de cuentas que llevan sus seguidores a sus conciertos. Las ventas de pulseras con abalorios aumentaron un 1.317% en agosto de 2023 en España. Asimismo, los kits para realizar estas pulseras y la bisutería con abalorios en general consiguieron colarse entre los 20 artículos Fandom Fashion más vendidos de 2023 a nivel internacional. Acudir a un concierto de Swift con pulseras de la amistad con mensajes es obligado, la práctica habitual es intercambiarlas con otras fans desconocidas.

Lo creas o no, este breve repaso Taylor Swift no te convierte en’ swifite’ (como se denomina a los seguidores de la cantante), pero te evitará que te quedes con cara de tont@ cuando se aproxime la fecha de los conciertos en España. Bienvenido al universo Swift.