Strauss en Alcobendas

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Para algunas personas el Nuevo Año no empieza hasta que, cómodamente instalados en su sofá y desayunando las sobras de la cena de Nochevieja, disfrutan del Concierto de Año Nuevo retransmitido desde Viena la mañana del 1 de enero, el acontecimiento de música clásica más conocido y difundido del mundo.
Rosario Tamayo

Un concierto que tuvo su origen el 31 de diciembre de 1939, en un contexto bastante triste y sombrío, en plena época nazi, siendo Austria parte de Alemania, con la Sala lleva de esvásticas y con la Filarmónica de Viena declarada “limpia de judíos”.

Es el 1 de enero de 1941 cuando ya recibió el título definitivo de Concierto de Año Nuevo, celebrándose todos los años, salvo en 1945, en que el edificio donde se celebra resultó dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Se celebra en la Sala Dorada de la Sociedad Musical, el Musikverein de Viena, inaugurado en 1870, reconocido como uno de los mejores del mundo por su acústica privilegiada, sede de la Orquesta Filarmónica de Viena.

En estos conciertos se interpreta esencialmente la música de la familia Strauss: Johann Strauss, padre y sus tres hijos, Johann, Edward y Josef.

De Strauss padre, superado en talento por su hijo Johann, es la marcha Radetzky, compuesta para una recepción imperial en homenaje a un conde, veterano militar, que sirvió en el ejército de Napoleón y del Imperio Austríaco. Es la marcha que todo el público acompaña con palmas al final del concierto, una tradición que sólo se interrumpió en 2005, como señal de respeto a las víctimas del tsunami del océano Indico en 2004.

El otro bis clásico del concierto es el Danubio Azul, de Johann Strauss hijo, un compositor al que su padre negó la dedicación a la música, formándose a escondidas con la ayuda de su madre. Tuvo, además de una vida como brillante compositor, una vida sentimental bastante azarosa, con tres matrimonios, el primero de los cuales con una soprano 6 años mayor que él y que también había sido amante de su padre; el segundo matrimonio con una mujer 25 años más joven y que le fue infiel, para conseguir el divorcio Johann tuvo que renunciar a su nacionalidad austríaca, y hacerse alemán y protestante, todo un escándalo cuando era un símbolo nacional en Austria.

Su tercera esposa consiguió hacerle feliz hasta sus últimos días, falleció en 1899, rico y famoso.

Los conciertos de Viena fueron dirigidos hasta 1987 por directores que solo se sustituían por jubilación o muerte, pero a partir de entonces lo han sido por grandes figuras como Zubin Mehta, Daniel Barenboim o Herbert von Karajan.

Quien quiere acudir a presenciarlos tiene que solicitarlo en la página oficial de la Orquesta y tras un sorteo, los afortunados podrán comprar las entradas, es la suerte quien elige.

En Alcobendas también tendremos los valses y polkas de los Strauss, en el concierto que ofrecerá en nuestro Teatro Auditorio, el 30 de diciembre, la Orquesta Clásica de Santa Cecilia.

Te deseo un año 2023 muy feliz y lleno de música!

Rosario Tamayo/concejal Cultura Cs Ayuntamiento Alcobendas