ActualidadLa MoralejaMotorMovilidad

Reclaman cerrar la M-50 para acabar con los atascos diarios en la A-1 y la M-607

Compartir
Los municipios de Colmenar Viejo y Tres Cantos han vuelto a alzar la voz ante el colapso diario que sufren las principales vías de acceso al norte de Madrid.

Concretamente, vecinos y plataformas ciudadanas reclaman la finalización del anillo de la M-50 como una solución estructural para aliviar las retenciones constantes en la A-1 y la M-607, especialmente en las horas punta de entrada y salida de la capital.

Según denuncian, miles de conductores se enfrentan cada día a atascos prolongados que afectan de forma directa a la movilidad, la conciliación y la calidad de vida de quienes residen en esta zona. La M-607, una de las principales arterias de conexión entre Madrid y la Sierra, concentra buena parte de estos problemas, agravados en los últimos meses por las obras en marcha y el aumento del tráfico rodado.

Las plataformas vecinales consideran que el cierre completo de la M-50 permitiría redistribuir los flujos de tráfico y reducir la presión sobre la A-1 y la propia M-607, dos vías que soportan una intensidad muy superior a la prevista. Se trata, subrayan, de una reivindicación histórica que lleva años sobre la mesa sin que se haya materializado una solución definitiva.

Mientras tanto, las medidas adoptadas hasta ahora, como la ampliación de carriles o mejoras puntuales en enlaces, son vistas como insuficientes para resolver un problema que afecta de forma estructural a toda la zona norte de la región. Los vecinos insisten en la necesidad de una planificación a largo plazo que tenga en cuenta el crecimiento demográfico de municipios como Colmenar Viejo y Tres Cantos.

La situación se repite de lunes a viernes, con retenciones que comienzan a primera hora de la mañana y se prolongan durante buena parte del día, convirtiéndose en una de las principales quejas de los conductores del norte de Madrid.