‘Ocho apellidos marroquís’, la tercera entrega que no está a la altura de las anteriores

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Se supone que incluir el término ‘ocho apellidos’ será un señuelo infalible en el deprimido mercado para que triunfe el producto. (Ver Video)
BettyGS

En su momento se llenaron muchos titulares con una potencial tercera entrega, pero la renuencia del elenco a regresar había relegado el proyecto hasta que se retomó la idea… con nuevo guionista y director. Así, Daniel Castro firma un guión en el que no participa Borja Cobeaga, y Álvaro Fernández Armero coge el testigo de Emilio Martínez Lázaro

Ahora bien, aquellas dos tenían muy bien delimitados los tópicos regionales de los que querían sacar tajada: pocas identidades tan fáciles de estereotipar como la andaluza en contraste con la vasca y la catalana. En esta ocasión se confrontan más bien ideologías: la parte más clasista y adinerada de la sociedad cántabra y la más humilde de Marruecos. El resultado es menos divertido de lo esperable.

A esta saga le ha sentado mal todo: los cambios en el guión y el propio momento en el que vivimos. Como el propio Armero nos comentaba en la entrevista que pudimos hacerle el margen para la comedia se ha estrechado mucho. Los cambios en el paradigma del humor han hecho que si te pasas hieras sensibilidades y, si no llegas, caigas en un buenismo insulso.

El gran problema de Ocho apellidos marroquís es que no calibra nada bien esas estrecheces: hay sketches que resultan zafios a más no poder para luego hacer que los personajes den un giro de 180 grados que tampoco es justificable a tenor de la ideología que arrastran de cuna.

Es decir, que el desarrollo de los personajes resulta inverosímil, por más que estén en buenas manos, con un reparto de lo más solvente, e incluso se opte por evitar algunos lugares comunes como vértices malignos en triángulos amorosos.

Sinopsis

Carmen (Elena Irureta) acaba de perder a su amado marido y no es capaz de superarlo. Sin embargo, antes de que muriera su José María le hizo una promesa que ahora debe cumplir: recuperar el primer barco pesquero que tuvo su marido, el ‘Sardinete’, el cual ahora está anclado a un puerto marroquí. En el viaje a Marruecos, su hija Begoña (Michelle Jenner) y el ex de esta, Guillermo (Julián López) le acompañaran para que no tenga que realizar la misión sola. Sin embargo, una vez en tierras marroquís no pararán de tener choques culturales con sus habitantes. Además, descubren un oscuro secreto de Jose María que les cambiará para siempre: el patriarca tenía otra hija llamada Hamida (María Ramos).