Educación

Los móviles pierden definitivamente su sitio en los colegios del norte de Madrid

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El nuevo curso consolida las restricciones al uso de teléfonos, tabletas y ordenadores en los centros educativos de Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Colmenar Viejo y el resto de la zona norte.
LMN

La vuelta a las aulas ha llegado este septiembre acompañada de un cambio que afecta directamente al día a día de miles de alumnos y familias. Los móviles y otros dispositivos digitales tienen cada vez menos espacio dentro de los colegios, especialmente durante las etapas de Infantil y Primaria.

La normativa de la Comunidad de Madrid elimina el uso individual de dispositivos digitales en Infantil y Primaria en los centros sostenidos con fondos públicos. Esto significa que tabletas, ordenadores o móviles no pueden convertirse en la herramienta individual habitual con la que cada alumno siga las clases.

La medida afecta, por tanto, a los centros públicos y concertados de municipios como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Colmenar Viejo o Algete, igual que al resto de colegios sostenidos con fondos públicos de la región.

El móvil tampoco vale para hacer los deberes

La limitación no termina cuando los alumnos salen del colegio. Los profesores tampoco pueden programar deberes o actividades académicas evaluables que obliguen a los estudiantes de Infantil y Primaria a utilizar individualmente móviles, tabletas u ordenadores fuera del horario escolar.

El objetivo es que las pantallas dejen de ocupar una parte excesiva del proceso educativo durante las edades más tempranas, aunque la desaparición de estos dispositivos no es absoluta.

La regulación contempla excepciones para alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo cuando exista el correspondiente informe psicopedagógico. También pueden utilizarse dispositivos en determinadas materias, proyectos o programas en los que sean necesarios para adquirir las competencias previstas.

Un curso clave para los colegios que utilizaban tabletas

El curso 2026/27 supone además un punto importante para aquellos centros que ya tenían implantados proyectos educativos basados en un dispositivo individual por alumno.

Estos colegios dispusieron de un periodo transitorio para adaptar su modelo. La normativa fijó el 31 de agosto de 2026 como fecha límite para completar esa adaptación, por lo que el curso que acaba de comenzar llega ya con las nuevas reglas plenamente aplicables.

El cambio no supone eliminar la educación digital. Los alumnos seguirán adquiriendo las competencias tecnológicas establecidas en los programas educativos, pero la intención es que el aprendizaje digital no dependa de que cada niño permanezca durante buena parte de la jornada frente a su propia pantalla.

Un escenario que también obliga a los colegios del norte de Madrid a buscar un equilibrio cada vez más complicado: enseñar a utilizar la tecnología sin convertirla en protagonista permanente del aula.