Las pantallas acústicas de la A-1 tendrán que esperar a finales de año para posibles modificaciones
El proyecto estará previsiblemente recepcionado antes de que termine 2026 y, hasta entonces, no se podrán estudiar los cambios reclamados por los vecinos de las urbanizaciones.
LMN
Las pantallas acústicas de la A-1, a su paso por las urbanizaciones de Alcobendas, siguen generando quejas entre los vecinos por su impacto visual y la proliferación de grafitis. Sin embargo, las posibles modificaciones tendrán que esperar hasta que el Ministerio de Transportes complete la recepción de las obras.
Según las previsiones trasladadas por el Ayuntamiento de Alcobendas, el proyecto estará recepcionado antes de que finalice 2026. Hasta entonces, no se podrán analizar posibles cambios o actuaciones destinadas a mejorar la integración de estas estructuras en el entorno.
El proyecto contempla cerca de cuatro kilómetros de barreras acústicas, distribuidas en 34 tramos a ambos lados de la A-1, entre los kilómetros 12,9 y 17,2, con una inversión adjudicada de 9,84 millones de euros.
Su finalidad es reducir el ruido del tráfico que soportan las viviendas próximas a la autovía, una reivindicación histórica de los residentes de La Moraleja, El Soto y El Encinar de los Reyes, que llevan años reclamando soluciones a la contaminación acústica provocada por la circulación de vehículos.
Entre las posibles mejoras figuran la limpieza de grafitis, la incorporación de vegetación y otras medidas para reducir el impacto visual. No obstante, ninguna modificación podrá estudiarse hasta que se complete la recepción del proyecto, prevista antes de que termine el año.
