Economía y empresas

Las llamadas comerciales tienen que empezar por 400 y los usuarios pueden bloquearlas

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La nueva normativa está en vigor desde el pasado 17 de octubre y obliga a las empresas afectadas a identificar sus llamadas publicitarias con este prefijo. Los consumidores podrán reconocerlas antes de contestar y denunciar a quienes incumplan la regulación.

Desde el pasado sábado 17 de octubre, las llamadas comerciales en España están sujetas a una nueva normativa que pretende reducir las comunicaciones publicitarias no deseadas y mejorar la protección de los consumidores. Las empresas incluidas en la regulación deben utilizar números de teléfono que comiencen por 400, lo que permite identificar la finalidad comercial de una llamada antes de descolgar.

La medida, que ya está en vigor este lunes 19 de octubre, forma parte de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela y del plan impulsado por el Gobierno para combatir las llamadas fraudulentas y las estafas telefónicas.

El objetivo es que los ciudadanos puedan distinguir las llamadas comerciales de las comunicaciones personales o de atención al cliente y decidir si desean contestarlas

Los números destinados a estas comunicaciones tienen nueve cifras y comienzan por 400. Además, son unidireccionales, lo que significa que las empresas pueden llamar a los consumidores, pero estos no pueden devolver la llamada a esos mismos números.

La normativa también establece que las operadoras telefónicas deben aplicar mecanismos de control para detectar y bloquear las comunicaciones comerciales que incumplan las obligaciones de numeración.

No obstante, la obligación no afecta por igual a todas las empresas. Se aplica principalmente a grandes compañías y empresas de determinados sectores esenciales, mientras que existen excepciones para negocios de menor tamaño. BBOE+1

Una de las principales novedades es que los consumidores pueden solicitar a sus operadoras la desconexión de las llamadas procedentes de números que comiencen por 400, siempre que la compañía ofrezca esta posibilidad.

De esta manera, quienes no quieran recibir comunicaciones comerciales podrán consultar con su operador las opciones disponibles para impedir su recepción.

Además, los usuarios pueden continuar utilizando las herramientas de bloqueo de sus teléfonos móviles y servicios como la Lista Robinson para reducir las comunicaciones publicitarias no deseadas.

La entrada en vigor de la normativa no garantiza que desaparezcan todas las llamadas publicitarias.

Sin embargo, facilita la identificación de posibles incumplimientos. Si un ciudadano recibe una llamada comercial desde un número que no comienza por 400, cuando la empresa está obligada a utilizarlo, puede presentar una reclamación ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones o denunciar los hechos ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Para ello, resulta recomendable conservar el número desde el que se ha recibido la llamada, la fecha, la hora y, si es posible, la identificación de la empresa.

También se puede acudir a la Agencia Española de Protección de Datos cuando se considere que una compañía está realizando llamadas comerciales sin respetar la normativa de protección de datos.

La nueva regulación también refuerza los derechos de los consumidores frente a determinadas prácticas comerciales.

Según ha recordado el Ministerio de Consumo, los contratos celebrados mediante llamadas telefónicas no consentidas pueden ser declarados nulos, una medida destinada a evitar que los ciudadanos se vean presionados para contratar servicios que no desean.

El departamento dirigido por Pablo Bustinduy también anunció el pasado 16 de octubre la apertura de un expediente sancionador a una gran empresa de telecomunicaciones por posibles prácticas abusivas.

En caso de confirmarse las irregularidades investigadas, las sanciones podrían alcanzar el millón de euros por infracción o situarse entre seis y ocho veces el beneficio ilícito obtenido.

La implantación del prefijo 400 se suma a otras medidas contra las estafas telefónicas que comenzaron a aplicarse en 2025.

Según los últimos datos facilitados por el Ministerio para la Transformación Digital, las operadoras han bloqueado más de 400 millones de llamadas fraudulentas y cerca de 32 millones de mensajes SMS.

Asimismo, desde la puesta en funcionamiento del registro de identificadores de mensajes de texto, el pasado 15 de septiembre, se han bloqueado más de seis millones de mensajes que utilizaban identificadores no registrados o empleados sin autorización. Pese a estos avances, organizaciones de consumidores como la OCU advierten de que la nueva numeración no será suficiente por sí sola para acabar con las llamadas comerciales no deseadas y reclaman un mayor control de los incumplimientos