Las arizónicas tienen los días contados en muchas urbanizaciones de Madrid
La Comunidad de Madrid prepara cambios legales para prohibir nuevas plantaciones de arizónicas y otras especies resinosas en las zonas más próximas a terrenos forestales. La medida afectará a una franja de 400 metros y llegará acompañada de ayudas para sustituir estos populares setos por especies más resistentes al fuego.
LMN
Las arizónicas forman parte del paisaje de numerosas urbanizaciones madrileñas desde hace décadas. Se utilizan para cerrar parcelas, separar viviendas y ganar privacidad, pero su facilidad para arder y propagar las llamas las ha situado ahora en el punto de mira de la Comunidad de Madrid.
El Gobierno regional ha anunciado que modificará la normativa para prohibir nuevas plantaciones de arizónicas y otras especies resinosas en las zonas de interfaz urbano-forestal, es decir, allí donde las viviendas y urbanizaciones se encuentran próximas al monte.
La prohibición se aplicará en una franja de 400 metros, una distancia que hace que la medida pueda tener especial incidencia en urbanizaciones y zonas residenciales rodeadas o próximas a terrenos forestales.
Un millón de euros para sustituir las arizónicas
La Comunidad de Madrid también pondrá en marcha una línea de ayudas dotada con un millón de euros para que los propietarios de parcelas próximas a áreas forestales puedan sustituir las arizónicas de sus cerramientos por otras especies más resistentes en caso de incendio.
La medida llega después de los incendios registrados durante los últimos años en la región y, especialmente, tras la experiencia del grave incendio de Tres Cantos de agosto de 2025, que calcinó cerca de 2.000 hectáreas y causó la muerte de una persona.
Según la Comunidad de Madrid, en algunas de las urbanizaciones afectadas los setos de arizónicas contribuyeron a que las llamas se extendieran rápidamente entre las parcelas. Tras aquel incendio se comenzaron a sustituir por otras especies y el IMIDRA ha entregado 3.400 plantas, entre ellas madroños, majuelos, endrinos, jaras, laureles, coscojas y espinos.
No significa que haya que arrancarlas todas
La futura prohibición no supone que todos los propietarios que actualmente tengan arizónicas estén obligados a retirarlas. Lo anunciado por el Gobierno regional afecta a las nuevas plantaciones dentro de esa franja de 400 metros. Paralelamente, las ayudas pretenden incentivar que los propietarios sustituyan voluntariamente los setos existentes en las zonas de mayor riesgo.
La Comunidad ya recomienda mantener las arizónicas bien podadas y limpias, eliminar ramas y hojas secas y alejarlas de elementos combustibles. Entre las alternativas para los cerramientos propone especies como hiedra, madreselva, jazmín estrella, boj, espino de fuego o aligustre.
En este sentido, Madrid asegura que será la primera comunidad autónoma de España en introducir una prohibición de estas características.
Como conclusión, huelga destacar que el cambio puede transformar progresivamente la imagen de muchas urbanizaciones madrileñas donde estos grandes setos verdes llevan décadas formando parte de jardines y cerramientos. La prevención de incendios empieza ahora a pesar más que una de las principales razones que explicaron su enorme popularidad: conseguir privacidad entre las viviendas.